Sobreviviente de autobús volcado en Mérida relata como “morían aplastados los pasajeros”

Foto Panorama

A 48 horas del trágico accidente ocurrido en la carretera La Variante, en la ciudad de Mérida, los heridos se recuperan poco a poco en los diferentes centros de salud y todavía tiemblan al recordar el momento de la tragedia en la que nueve pasajeros que iban a bordo fallecieron y otros 45 resultaron heridos.
“Fue un momento muy difícil. Iba conversando con mi compañera de puesto cuando, de repente, sentimos que el bus iba cayendo por un barranco, nos desesperamos y no sabíamos qué hacer. Los gritos eran espantosos, sobre todo, de la gente que iba en la parte de arriba”, manifestó aún adolorida en los pasillos de la emergencia del hospital Universitario de Los Andes, Andrea Parrado, una de las heridas del accidente.
La joven, de 21 años, estudiante de bioanálisis en la Universidad de Los Andes, llegó al terminal de pasajeros, José Antonio Paredes, y abordó el bus que la llevaría hasta su tierra, Barquisimeto, pero el destino truncó el viaje y causó momentos de angustia, desesperación y zozobra para los que se trasladaban en la unidad.
“Fue muy desesperante, nadie sabe qué hacer porque todo sucede muy rápido. A todos nos empezó a dar olor a caucho quemado y, en un segundo, ya íbamos de cabeza en el bus, traté de sostenerme a algo pero todo se desprendía. Me encontraba en la parte de atrás del bus y quedé de primera con el golpe. Me salvé de milagro, porque las sillas que me cayeron encima evitaron que la gente me aplastara”, relató la estudiante, quien presentó fractura en tres partes de su pierna izquierda.
“La mayoría de las personas mayores que iban en el bus murieron aplastadas por los mismos pasajeros que no sabían qué hacer para sostenerse. Todo ocurrió muy rápido, pero gracias a Dios, los bomberos y Protección Civil llegaron de inmediato y nos atendieron muy bien. A mí me ayudó otra muchacha a quitarme las sillas y rompimos un vidrio del bus para salir, pero ya los funcionarios estaban trabajando para sacarnos a todos”, destacó.
“Había sangre por todos lados, pensaba que todos los pasajeros habían muerto, por mi mente me pasaban muchas cosas. Me puse a llorar al ver los rostros de las personas cubiertos de sangre y todo destrozado. Llegué a pensar que no iba a salir viva de ese bus, hasta que vi luz por la ventana y a los bomberos tratando de ayudarnos. Gracias a Dios y a la Divina Pastora, estoy viva”, dijo Parrado, aún consternada en la emergencia del hospital.
Deisy Escobar, madre de la joven estudiante, se encontraba en Barquisimeto cuando la llamaron del hospital para avisarle que su hija había tenido un accidente y de inmediato arribó a la ciudad de Mérida.

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