Conozca cómo funciona el ‘negocio’ de las fugas en las cárceles zulianas (Reportaje)

Foto: Panorama

Pagan por “una libertad ilegítima” —hasta el cierre de 2012— entre 300 mil bolívares y un millón 500 mil bolívares fuertes. Los detenidos que más cumplen con el perfil de candidato a evadido son los que ingresan por narcotráfico o por lavado de capitales. También los ladrones de bancos, como George Vargas. Así lo publica el diario Panorama.

“La plata te abre todas las puertas. Esa es la llave maestra de los candados que resguardan las celdas de los diversos pabellones, en los que mandan los mismos reclusos, y de los accesos principales, donde están los custodios o guardias. Éso es así tanto en los retenes como en todas las cárceles del país. Los presos no se fugan ni trepando bahareques, ni mucho menos abriendo boquetes en las paredes”.

La aseveración la hizo, desde su despacho, una fuente judicial ligada a los procesos penales que enfrentan funcionarios activos, fiscales de prevención y exuniformados policiales destituidos de sus cargos por este delito.

“En ésto se basa el negocio de las evasiones de los reclusos —continúa—. Es una red de corrupción que se teje desde las entrañas de los calabozos. Ahora bien, la pregunta más importante de todo este escándalo es: ‘¿A quién o a quiénes le pagan?”, cuestiona el informante.

“El primer contacto lo hace el interno con el cabecilla del área en el que se encuentra recluido. Éste fija la cuota tras evaluar al solicitante de la evasión, quiénes lo acusan, el delito que le imputaron y los montos que debe cancelar al resto de la cadena que integran la red de corrupción”, explica.

Los detenidos que más cumplen con el perfil para “comprar la ilegítima libertad” son los que ingresan por narcotráfico y los que manejan mayor poder como los que caen por legitimación de capitales o cabecillas de bandas de criminales, refiere un vocero de la policía científica, según las experticias realizadas durante la investigación por la fuga de Orangel Figueroa, registrada el 31 de diciembre de 2012. El sujeto se encontraba preso en el retén de San Carlos por el tráfico de 100 kilos de cocaína.

Para ese momento, el secretario de Seguridad y Orden Público de la Gobernación del Zulia, Jairo Ramírez, recién asumía la gestión como autoridad en la seguridad regional.

“Fueron nueve evasiones, seis de los casos por narcotráfico, las que se registraron desde el año 2008 mientras fungía como director del recinto, en el Sur del Lago, Miguel Colina. Causa mucha suspicacia, ya que evidentemente hay complicidad interna y dinero de por medio”, declaró Ramírez, al tiempo de hacer una inspección por el centro.

“Todo aquel que tenga para cancelar lo que le pidan es hombre libre”, agrega la fuente judicial.
Una fuga en el Centro de Arrestos y Detenciones Preventivas El Marite —hasta el cierre del 2012— oscilaban entre 300 mil y un millón 500 mil bolívares fuertes. “Al menos entre éstas cantidades serían las sumas que, presuntamente, pagaron Sergio Villalobos, alias “Chicho Moto”, de 24 años, y Enedixo Ramón Urdaneta Suárez”.

La fuga de Enedixo Urdaneta, el expolimaracaibo que fue imputado por la Fiscalía 11 por la presunta comisión del delito de secuestro agravado con muerte en cautiverio, en grado de autoría, y asociación para delinquir contra los esposos Di Pietro, se convirtió en un escándalo.

Sobre la forma en que escapó saltaron a la luz pública varias versiones. “Salió usando un uniforme proporcionado por los mismos oficiales del Cuerpo de Policía Bolivariana del estado Zulia que cumplían las funciones de seguridad”, aseguró una fuente interna del recinto.

Sin embargo, otros informantes dijeron, en la oportunidad en que se registró la evasión, que Enedixo Urdaneta aprovechó el día de la visita (domingo) para salir sin complicaciones y por la puerta grande.

Lo cierto es que esta fuga ameritó un cambio de autoridades en el retén El Marite, ante los aparentes hechos de corrupción. “En el momento se privaron, entre 8 a 10 oficiales del Cpez, pero éstos salieron libres gracias a que le otorgaron una medida cautelar mientras dura el juicio”, señaló la fuente.

“Todo esto fue algo coordinado. Enedixo primero habló con el pram, éste llamó al ‘Genio Romero’ (Enio Romero, antiguo director de El Marite), él cuadraba con los de arriba y ellos les daban la luz verde”, relató un vocero del recinto de detenciones preventivas.

“Tras acordar el presupuesto, el cabecilla del pabellón A cuadró con las autoridades la salida del exfuncionario en un vehículo Ford, azul, sin placas. Efectivamente, lo vistieron como policía. A él (Enedixo) lo sacaron por la noche. Dejaron pasar una semana para explotar la bomba y comenzar a librar las respectivas órdenes de aprehensión contra custodios, caiga quien caiga. Pero ya todo está arreglado hasta con el fiscal penitenciario que inicia las investigaciones”, agrega el informante.

“El fiscal del Ministerio Público viene a hacer su trabajo, a echarle gancho a los policías para tapar el escándalo y así mantener todo bajo control”, explica.

En lo que va de año, tan solo en el retén de El Marite se han perpetrado cuatro importantes fugas.

La evasión de Tirso Antonio Meleán Castellanos, ocurrida de una manera insólita el mismo día de su ingreso (el miércoles 23 de enero) al centro de arrestos, le costó la renuncia a la socióloga Meira Guerrera, entonces directora de El Marite. Mientras, se desconoce la forma en que abandonó el recinto Meleán, implicado en el doble asesinato de Karen Blanco y Hugo Morales —el 30 de mayo de 2010— . El comisario Luis Monrroy, exjefe de la delegación Zulia del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas se limitó a declarar que las investigaciones estaban bajo la dirección de la Fiscalía 25.

“Ingresó al retén y ese mismo día cuando lo fueron a buscar a su celda no se encontraba”, sostuvo el comisario.

Jairo Ramírez no ofreció detalles de esta evasión que se registró en el pabellón C. “Nadie puede salir sin complicidad interna y el cuerpo policial tomará sus medidas porque estos oficiales no pueden estar en el lugar”, volvió a insistir la máxima autoridad de la seguridad por la Gobernación del Zulia.

Dos meses después, Ramírez debió ofrecer otra rueda de prensa para informar una nueva fuga.

Giovanni Enrique Carmona Polanco, alias “Giovanito”, preso por comandar una banda dedicada al homicidio, secuestro y extorsión, y que además había sido señalado por el Cicpc por el crimen de Hugo Morales y su novia, la modelo Karen Blanco, también se fugó de su celda.

“Venía de ser uno de los cabecillas del retén de Cabimas. Debido a los constantes problemas fue cambiado a la Cárcel Nacional de Maracaibo (Sabaneta) y un día después fue llevado, junto a siete internos más, al retén El Marite, el 2 de septiembre de 2011”, aseguró una fuente policial.

Pese a que Carmona —quien según fuentes policiales acostumbra a entrar y a salir del retén— se entregó por voluntad propia a Polisur, la crisis en los centros de arrestos preventivos del Zulia es grave.

“Al menos 30 órdenes de aprehensión fueron libradas, el lunes 8 de abril , por el Tribunal 11 de Control, en Maracaibo”, aseguraron fuentes judiciales de acuerdo con la solicitud realizada por la Fiscalía 25 del Ministerio Público.

“Las capturas fueron contra funcionarios activos, fiscales de prevención y exuniformados policiales que laboraban como custodios”, indicó el informante.

Entre los procesados, en esta oportunidad, se incluyó al exdirector Omar Rojas, quien fue imputado por el delito culposo de favorecimiento de la evasión de detenido.

“Giovanito’ se fugó en mi gestión, pero no fui su cómplice. Cuando escapó yo estaba en mi casa durmiendo. El 22 de marzo recibí la llamada del general Jorge Gutiérrez, quien preside la Comisión Penal del retén, informándome la novedad. Al día siguiente fui personalmente al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, al Sebin y a los tribunales de Cabimas a poner la denuncia”, expresó el exdirector sobre el hecho delictivo.

Rojas, quien se sumó a la dirección de “El Marite”, desde el 28 de diciembre de 2012, con el cargo de subdirector, agregó: “Giovanni Carmona se evadió, presuntamente, el pasado 18 de marzo. No pueden culparme de esta fuga por funcionarios corruptos que negociaron su salida”, advirtió el abogado.

La madrugada del 26 de abril, hace menos de dos semanas, George Lacer Vargas Reyes, el vigilante que ha perpetrado atracos millonarios en más de 10 bancos del país, insólitamente escapó por la ventana de un baño que está entre aquellos muros de concreto, en el pabellón A, donde permanecía desde el 25 de diciembre de 2012.

Más allá de que en el caso de los fugados haya delitos de acción y omisión — como lo ha declarado el secretario de Seguridad y Orden Público, Jairo Ramírez— el Código Penal, en Venezuela, establece responsabilidades penales.

En el Capítulo VII dedicado a la fuga de detenidos y del quebrantamiento de condenas, el artículo 265 expresa que “el funcionario público que, encargado de la conducción o custodia de un detenido o sentenciado, procure o facilite de alguna manera su evasión, será penado con presidio por tiempo de 2 a 5 años”.

Agrega que si para procurar o facilitar la evasión, el culpable coopera en los actos de violencia, o si para ello ha dado las armas o los instrumentos o no ha impedido que se suministren, la pena será de tres a seis años de presidio si la evasión se efectúa; y de uno a tres años en caso contrario. Cuando la evasión se haya verificado por negligencia o imprudencia del funcionario público, este será castigado con prisión de dos meses a un año y si el evadido estaba cumpliendo pena de presidio, la pena será de seis a dieciocho meses. Sin embargo, la fuga se sigue cotizado insólitamente al mejor costo desde adentro y la situación no deja de convertirse en un escándalo en El Marite, el principal centro de arrestos preventivos de Maracaibo.