Angel Rangel: Lluvias, tormentas y huracanes 2013

Despedido el mes de abril y dadas las precipitaciones registradas en la última semana en el país, ya a casi nadie le cabe dudas que estamos entrando en la temporada de lluvias, y que estamos diciéndole adiós a la fuerte temporada de calor y sequia que desde el pasado mes de diciembre estuvo entre nosotros.

Lamentablemente, cada precipitación que se registra en cualquier lugar del territorio nacional (occidente, llanos, oriente, sur, centro, etc.), independientemente de su magnitud o tiempo, encuentra condiciones de vulnerabilidad que combinadas con el fenómeno natural,  se convierte en un evento que trae como consecuencias el colapso en los sistemas viales y crisis en la movilidad, desbordamiento de quebradas y ríos, inundación de viviendas, personas afectadas o damnificadas, fallas en los servicios públicos, y pare usted de contar los efectos negativos en materia de actividades socio productivas y de vida cotidiana.

Como quiera que el período de lluvias en nuestro país referencialmente es ubicado entre los meses de mayo y diciembre, hoy quiero introducir un elemento que debe estar en las consideraciones de los entes gubernamentales y los ciudadanos cuando se hable de acciones de prevención y mitigación de daños y preparación para la respuesta ante las posibles emergencias. Se trata de la temporada de tormentas tropicales y huracanes (1 de junio a 30 noviembre) que año tras año se desarrollan en el Atlántico y dada nuestra ubicación frente al Mar Caribe, debemos tener presente que como otros elementos del sistema climático, este pudiera tener influencia en nuestra temporada e incidir en el incremento de vientos, lluvias e inundaciones en los meses venideros.

De acuerdo con las conclusiones del informe sobre pronóstico para la temporada de tormentas y huracanes del 2013, elaborado por los prestigiosos investigadores Philip J. Klotzbach y William M. Gray del departamento de Ciencias Atmosféricas de la Universidad del Estado de Colorado (USA), estiman que la temporada tendrá más actividad que la media registrada entre los años 1981-2010. Consideran además, que este año pudieran presentarse cerca de 9 huracanes, 18 tormentas y 4 huracanes entre categorías 3,4 y5.

Aún cuando la historia de estos sistemas no es precisamente el de afectar directamente nuestras costas, no tengo ninguna duda que cualquier elemento colateral que intensifique nuestra temporada tendrá efectos adversos, dada la extrema indefensión ante esta amenaza en que se encuentran muchos asentamientos humanos en nuestros estados costeros. Prevención y preparación debe ser la consigna.

@Angelrangels