Cádiz y Venezuela crearán una orquesta binacional

Al hacer entrega del importante galardón, la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, compartió con José Antonio Abreu el compromiso de crear una orquesta juvenil gaditana-venezolana. El maestro y músico venezolano más galardonado en el mundo, expresó que desde su inicio, El Sistema de Orquestas y Coros ha contado con la amistad e indeclinable apoyo de España

 Prensa FundaMusical Bolívar

Cada premio es un nuevo compromiso. Cada galardón es una nueva inspiración. Así es para el venezolano más reconocido en el mundo, el maestro José Antonio Abreu, quien no pierde oportunidad para emprender una nueva gesta social y musical. Esta vez fue en la andaluza ciudad de Cádiz, donde luego de recibir el Premio Iberoamericano de Música Cortes de Cádiz, se reunió con la alcaldesa de la ciudad, Teófila Martínez, a fin de organizar y concretar la creación de la Orquesta Juvenil Binacional Gaditano-Venezolana.

 

Con ese compromiso con la juventud de Cádiz, celebró el maestro Abreu este nuevo reconocimiento. En el Salón de Plenos del Ayuntamiento de esta ciudad, pronunció un breve discurso en el que agradeció el abnegado apoyo de miles de trabajadores, maestros y músicos venezolanos que le han acompañado en El Sistema durante 38 años. Y agregó que “en el cumplimiento de nuestra tarea, también hemos tenido el privilegio de contar con la hidalga amistad e indeclinable apoyo de España y de un buen número de maestros de esta tierra que colaboraron desde el inicio con nosotros”.

 

Ante las autoridades de la localidad, presentes en el acto, Abreu recordó que hoy más que nunca se necesita dignificar la vida de niños, niñas y adolescentes en situaciones de riesgo y pobreza extrema, así como la de otros afectados por discapacidades físicas. “Por eso propongo que desde hoy mismo, desde Cádiz, todos alentemos con gran ímpetu un movimiento musical juvenil mundial, sabiamente institucionalizado, como símbolo de una genuina cultura de paz”.

 

La alcaldesa Teófila Martínez, señaló que la presencia del maestro Abreu, “representa una oportunidad imperdible para hacer realidad el sueño de que Venezuela y Cádiz hagan música de ida y vuelta”. Señaló que el gobierno venezolano, a través de su embajador en España, Bernardo Álvarez, ha mostrado interés de fundar un pequeño centro cultural en la casa donde vivió Francisco de Miranda, ubicada en la Calle Argüelles, en el centro de Cádiz. “Bien podría ser esa casa sede de la Orquesta Juvenil Binacional Gaditano-Venezolana”, dijo.

 

Una estatuilla en pequeño formato del gran escultor español, Juan Luis Vassalo, le entregó el vice alcalde José Blas Fernández, quien expresó que “es un privilegio contar con el maestro Abreu como un nuevo Embajador gaditano en el mundo, que nos ayudará a seguir construyendo sociedades más libres, conformadas por ciudadanos libres que tengan acceso a la educación y a la cultura”.

 

Abreu niño, Abreu joven, Abreu emprendedor

Antes de recibir el Premio Iberoamericano de Música Cortes de Cádiz –el cual tiene nada menos que 12 categorías, incluso una dedicada a los botánicos destacados-, el fundador de El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, perteneciente a la Fundación Musical Simón Bolívar –adscrita al Ministerio del Poder Popular para el Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela-, visitó el Conservatorio de Música Manuel de Falla.

 

Fue un momento único para apreciar el rostro iluminado del maestro Abreu frente a quienes han animado su obra y son el motivo de su trabajo, su entrega, sus desvelos: los niños y los jóvenes. Frente a unos setenta alumnos de dicho  conservatorio, Abreu narró sus vivencias de la infancia, cuando decidió ser músico, y de su juventud, cuando se propuso un proyecto en grande para Venezuela.

 

Las preguntas de los niños parecían un juego de ping-pong entre ellos y Abreu. Un pequeño de 10 años, violinista, preguntó: “¿cuál es tu instrumento favorito? “El órgano, desde pequeño me gustó”. Una niña, violista, de no más de 7 años de edad, le dijo: “¿hay muchas niñas en las orquestas de tu país, porque aquí no somos muchas?” “Sí, las niñas están en las orquestas en igual número que los varones y tocan todos por igual, además, ya se están preparando muchas jovencitas para ser directoras de orquestas”, le respondió el maestro.

 

“¿Cómo hiciste este proyecto y con qué dinero?”, le increpó un joven de unos 14 años de edad a quien casi le temblaba la voz. “No lo hice solo, El Sistema es la suma de mucha gente y de muchas voluntades y apoyos. Inicié este proyecto con 11 músicos y ahora somos 400 mil y pensamos llegar al millón de niños de toda Venezuela. El dinero lo hemos ido consiguiendo a través de nuestro propio esfuerzo, hay que tocar y crecer artísticamente para demostrar los resultados”.

 

Una última pregunta maestro, alzó el dedo una joven violonchellista: ¿Y por qué hizo usted El Sistema? “Porque en mi país había una situación que no me gustaba: solamente los jóvenes y niños de una elite, de padres con recursos económicos, podían estudiar música; solamente los niños de las capitales, pero no los que viven en los pueblos lejanos podían estudiar música; hoy en día eso ha desaparecido en Venezuela, gracias al apoyo y a una política del Estado venezolano, todos los niños y niñas pueden estudiar música de forma totalmente gratuita, porque ahora es un derecho de todos.”