Piden apoyo para niño que halló la cabeza de mujer descuartizada en Lara

Foto El Impulso

El niño que encontró la cabeza de Yennifer Bonilla en las afueras del campo de softbol Las Malvinas el pasado viernes, está padeciendo de nervios.

El menor trabaja manipulando arcilla con el papá en el Complejo La Tinaja y el viernes en la noche le dijo a su madre que no quería trabajar al día siguiente porque tenía miedo.

“Él me insistió en no ir al trabajo porque tenía mucho miedo; le temblaban los labios. Como pude lo calmé, le dije que no temiera que todo iba a estar bien”, comentó la madre quien no quiso identificarse.

La mamá dijo que al niño le costó conciliar el sueño. “Estaba desesperado, decía que no podía dormir, que no se le borraba la imagen de la cabeza. Dijo que quería dormir con su abuela y fue abrazado con ella que pudo descansar”.
La madre dijo que el menor también perdió el apetito durante la noche del viernes.

La psicólogo social Hisvet Fernández comentó que es normal que el niño esté traumado, que preocupante sería si él no reaccionara ante esto. “Es normal en el ser humano. Está impactado; el crimen ocurrió muy cerca de su casa.

Ha tenido un impacto fuerte porque ha salido en todos los medios. Lo que él necesita es alguien que le hable con serenidad y sinceridad sobre el caso, con mucha calma y si no tienen a una persona con estas características, la familia puede acudir al Colegio de Psicólogos y allí se le puede brindar el apoyo necesario. Agregó que es importante también que los vecinos apoyen al niño para que se recupere.

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