Potomanía, la obsesión por beber demasiada agua

Sabemos que el agua es fundamental para nuestra vida, que debemos manternos hidratadas para preservar nuestra piel y nuestra salud y, hasta ahora, parecía que el agua era el único elemento del que podíamos abusar en esta vida. Ni engorda, ni está contraindicada para ninguna enfermedad. En defenitiva, un líquido transparente fuente de vitalidad totalmente inofensivo. Sin embargo, nos han llegado noticias de varias muertes a causa de una ingesta excesiva de agua que nos han hecho preguntarnos ¿cuánta cantidad de agua podemos beber?

Laura Sánchez/ Diario Femenino

Cuando el agua es un problema

Si eres de las que no sale de casa sin su botella de agua en el bolso, tranquila, porque tampoco es cuestión de demonizar el agua. Beber agua en abundancia sigue siendo tan saludable como siempre y los médicos recomiendan beber alrededor de 2 litros de agua al día. Eso no quiere decir que no te puedas exceder de esa cantidad, pero sí tener en cuenta que beber demasiada agua entraña sus riesgos.

Nuestro organismo necesita mantener un equilibrio para su correcto funcionamiento, especialmente en lo que respecta a los minerales. Cuando bebemos demasiada agua, ese equilibrio se rompe porque los minerales tienden a diluirse en ella. Además, el exceso de agua sobrecarga la función de los riñones, provocando un fallo renal.

Por si esto fuera poco, las consecuencias de beber agua en exceso incluyen calambres, mareos, confusión, desvanecimientos, taquicardias y fiebre que, en los casos más extemos, puede provocar la muerte. Pero tampoco conviene alarmarse; estamos hablando de casos extremos de personas con desajustes psicológicos graves que beben agua compulsivamente. Y a ese trastorno se le llama potomanía.

El exceso de agua y los trastornos alimentarios

Esta obsesión por beber agua puede estar ligada a determinados trastornos emocionales ligados al canon de belleza. Mantenernos jóvenes, hidratadas, delgadas y bellas pasa obligatoriamente por beber mucha agua. Cuando ese propósito se convierte en una obesión, cuando nos adentramos en el mundo de las dietas milagro, el agua se convierte en nuestra mejor aliada, sobre todo, porque siempre irá ligada al bienestar y a la buena salud.

Son precisamente los tratornos alimentarios los que llevan más fácilmente a sufrir potomanía. Ninguna dieta, por muy estricta que sea, prohíbe el agua, al contrario. Y las personas que padecen anorexia acaban eliminando de su dieta cualquier alimento, excepto el agua. De esta manera, el agua se mantiene en todo momento como el buque insignia de la salud.

Y así seguirá siendo. Procuraremos mantener el agua como ese elemento necesario que nos revitaliza, nos refresca, nos hidrata y mantiene el equilibrio de nuestro organismo. Pero tendremos que tener cuidado porque parece ser cierto el dicho pupular “cualqier exceso es malo”, incluído el agua.

Laura Sánchez  •