Alarma en Nueva York por el aumento de los ataques contra homosexuales

Las autoridades de Nueva York y las organizaciones de derechos civiles han dado la alarma por el incremento de los ataques contra homosexuales en la ciudad en los últimos meses, que han incluido un asesinato hace pocos días.

“Hay un sentimiento de alarma por el nivel de violencia”, señaló hoy a Efe Pedro Julio Serrano, portavoz de la organización “Gay and Lesbian Task Force”, quien recalcó lo “preocupante” de la situación entre esta comunidad.

Si bien los delitos originados por prejuicios (raciales, religiosos o por razones de orientación sexual) han descendido en Nueva York en lo que va de año un 30 % respecto al mismo período de 2012, los relacionados con la homofobia se han doblado, según las cifras policiales.

Desde el 1 de enero se han contabilizado en la Gran Manzana 29 ataques de este tipo, frente a los 14 registrados hace un año, y la mayoría consisten en golpes e insultos en zonas de ocio.

El ataque más grave se produjo el pasado viernes, cuando Marc Carson murió de un disparo en la cara mientras paseaba con un amigo por la calle.

El lunes hubo una marcha de protesta contra ese asesinato en el barrio del Village, y esa misma noche hubo otras dos agresiones homófobas en la zona, ataques en los que dos hombres fueron agredidos entre insultos homófobos.

Los cuatro presuntos autores de estos tres últimos ataques ya han sido detenidos.

Esta oleada de violencia homófoba llama mucho la atención en Nueva York, ya que la ciudad no solo es uno de los lugares pioneros de Estados Unidos en el matrimonio homosexual, sino que además la gran favorita para lograr la alcaldía en las elecciones de noviembre próximo es abiertamente gay: Christine Quinn, presidenta del Concejo Municipal y quien se casó el año pasado con la abogada Kim Catullo.

Además, una buena proporción de los ataques han tenido lugar en torno al Village, una de las zonas bohemias y de ocio por antonomasia de Nueva York.

Las organizaciones de homosexuales han recomendado a la comunidad que tengan cuidado, “no anden solos y estén alerta” cuando salgan por zonas de ocio como el Village, según explica Serrano, quien relaciona esta oleada de ataques con el progresivo reconocimiento de los derechos homosexuales en Estados Unidos.

El activista explica que estos mismos episodios se dieron en décadas pasadas en EEUU cuando las mujeres o la minoría negra fueron conquistando derechos y “salieron de la invisibilidad social”.

Serrano aseguró además que las cifras oficiales de incidentes son siempre menores a las reales, ya que “hay muchas víctimas que no denuncian porque no quieren salir del armario o temen sufrir represalias”.

“Todos los neoyorquinos deben estar muy apenados y enfadados por estos ataques. Esto nos demuestra que ni en Nueva York están seguros nuestros hermanos y hermanas”, recalcó a Efe por su parte la directora ejecutiva de la Unión de Libertades Civiles (ACLU), Donna Lieberman.

Las autoridades han reaccionado con firmeza, en un intento de frenar de raíz este brote de violencia, que contrasta con la progresiva extensión del matrimonio homosexual por cada vez más estados de EEUU (Minesota está a punto de convertirse en el número doce en legalizarlo).

El alcalde, Michael Bloomberg, y el jefe de la policía, Raymond Kelly, señalaron este martes en una comparecencia pública su disposición a combatir esta epidemia.

“Somos un lugar que celebra la diversidad. Un lugar donde gente de todo el mundo viene a vivir sin prejuicios ni persecuciones”, afirmó Bloomberg.

Pedro Julio Serrano valoró de forma muy positiva el trabajo de la policía neoyorquina, que apoya a los homosexuales víctimas de violencia, y que ha participado en programas de formación en este campo para otros cuerpos policiales de Estados Unidos.

La respuesta de las autoridades “ha sido muy buena” y la policía “se lo toma muy en serio”, aseguró este activista. EFE