Bomba contra la unidad roja

La grabación de Mario Silva con Aramís Palacios, funcionario del G2 cubano, divulgada el lunes por diputados de la oposición, estaría causando su efecto a lo interno del chavismo, según coinciden analistas, quienes además aclaran que no esperan que se abra ninguna investigación en las instituciones venezolanas. A juicio de los expertos, la autenticidad del audio, cuestionado por Mario Silva, no requiere del reconocimiento de las bases chavistas -en las que genera dudas- sino de los actores involucrados y sus reacciones internas. laverdad.com / José Gregorio Martínez

(foto archivo)

Más allá de calificar la grabación de “chismes y montajes” las altos funcionarios mencionados no han querido profundizar en el tema, aunque la ausencia de una respuesta oficial contundente y el empeño en tratar de dar una imagen de unidad convalidan la tesis de los expertos en política, opinión pública y materia internacional que aquí se expresan.

En efecto, la bancada oficialista se negó a debatir ayer en la Asamblea Nacional el punto solicitado por los parlamentarios de la Mesa de Unidad Democrática; mientras tanto, algunos de los involucrados hicieron mención al tema, más que para desmentir el contenido del material, para ratificar su compromiso con la revolución. Tania Díaz fue una de ellas, quien señaló que lo que ha hecho es trabajar por la revolución y seguirá haciéndolo.

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