No se notan cambios en la escasez de productos

(Foto Archivo)

Rosa Méndez, una ama de casa, criticó que se celebre la “solución” del suministro de alimentos de la canasta alimentaria cuando todavía hay “escasez y colas” para abastecerse de productos. “Cada día estamos peor. Por mi casa ya no se consigue la harina (precocida), ni barata ni cara”. Tiene tres hijos que alimentar. Le preocupa no tener cómo hacerles las arepas.

“En la casa no hay nada, hace falta de todo. Voy al supermercado, y cola. Cuando estoy en la puerta para entrar se acaban, dicen que ya no hay. Tendré que venir de madrugada. Estamos peor; en vez de ir avanzando, estamos para atrás”, aseguró Méndez recordando el sufrimiento del sábado. “En El Samán vendieron comida. Eso fue un desastre. Más de mil personas no pudieron comprar porque no alcanzó para toda la gente”.

Desesperada, en búsqueda de arroz regulado, salió de su casa Nayibe Polanco. Fue a Mercasur. Logró dos kilos de azúcar refinada a 10 bolívares cada paquete. Los compró en las ventas adyacentes al mercado mayorista. No le importó el precio que supera el control oficial, fijado en Bs. 7,20. “Esto es lo que hay y nada podemos hacer”.

El plan de seguridad alimentaria repartió ayer la comida decomisada a acaparadores y contrabandistas. En la Plaza Bolívar, en la Intendencia de Maracaibo e intendencias parroquiales de Luis Hurtado Higuera, Venancio Pulgar, Antonio Borjas Romero, Ildefonso Vázquez, San Isidro, Cecilio Acosta, Cacique Mara, Chiquinquirá, Santa Lucía y Bolívar expendieron los productos.

Todo igual

Para la ama de casa Marisela Labarca, la presencia de “mucha gente” en los mercados a cielo abierto, establecimientos y cadenas de alimentos no cambia su percepción de la escasez. “Seguimos igual. Es mentira que aparecen los productos. No hay mantequilla, no hay arroz, no hay harina. No encuentras nada y los hijos están en la casa esperando para comer”.

En los comercios informales y buhoneros desaparecieron los alimentos “caros. Ahora no se ven. Hay que venir en grupo para poder sacar algo de los pocos supermercados que venden lo que les llega. Esto se tiene que arreglar. Pienso que algo irá a pasar. No podemos seguir así”.

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