Christian Burgazzi: Descifrando la gran estafa (II. El tamaño del engaño)

Christian Burgazzi: Descifrando la gran estafa (II. El tamaño del engaño)

En el primer capítulo de esta serie por entregas (I. La escena del crimen) se identificaron el tipo de delito ocurrido el 14-A y las víctimas, y se describieron las pistas e indicios hallados en la escena del crimen, que apuntan a una de las hipótesis principales de esta estafa: la “inflación” de votos a favor de Maduro, mediante la usurpación de una cantidad determinante de votos de electores ausentes el 14-A, los llamados “Votos Usurpados”; así como la aplicación de “Voto Asistido a Juro” a electores que no lo requerían, para controlar los votos a favor de Maduro, lo cual reduce sospechosamente los votos nulos en poblados pequeños y zonas rurales.

 

Motivo y Oportunidad





Para los detectives del caso está claro el motivo detrás de la estafa electoral: el miedo a competir sin Chávez y la torta de Maduro en la corta campaña, prendieron las alarmas rojas ante el peligro inminente de perder las elecciones del 14-A, y motivaron la activación acelerada de operativos para evitarlo, a toda costa.

 

Atando los cabos de la investigación resultó evidente que los autores intelectuales y materiales de estos delitos electorales, generaron la oportunidad para cometer sus fechorías, mediante la coordinación de bandas armadas dedicadas al desalojo violento en muchos centros electorales de Observadores electorales y de los testigos del Comando Simón Bolívar de Henrique Capriles; en esos centros los militares del Plan República se hicieron la vista gorda y en algunos casos participaron en los desalojos por la fuerza.

Sin la presencia de “extraños” tuvieron el camino despejado para llevar a cabo sus planes en esos centros.

 

Este “modus operandi” quedó al descubierto no sólo por la gran cantidad de denuncias recibidas en el Comando de Capriles, sino por lo descrito en el Informe Final de la Red de Observación Electoral de la Asamblea de Educación, organización independiente, acreditada por el CNE, con experiencia en 10 procesos electorales en Venezuela.

 

Testigos Excepcionales

La Red de Observación Electoral realizó su labor con Observadores distribuidos en todo el territorio nacional, con base en una muestra aleatoria de valor estadístico. En su informe reportó que el Voto Asistido a personas que no lo requerían, ocurrió en el 4,7% (+/- 1,9%) de las mesas a nivel nacional (1.850 mesas). Incluidas aquellas donde se eliminaron los parabanes protectores del secreto del voto.

 

Esta organización denunció que sus Observadores fueron desalojados por la fuerza en el 6% (+/- 2,2%) de las mesas (2.362 mesas); también reportaron que fueron expulsados con violencia testigos del Comando de Capriles.

 

En total, se calcula en un millón seiscientos mil (1.600.000) el número de electores afectados por los eventos denunciados por la Red de Observación Electoral; tal magnitud, en condiciones normales, sería razón más que suficiente para anular todo el proceso electoral.

 

Además la sede principal de esta organización fue agredida por bandas armadas al final de la jornada electoral, lo cual es otro indicio de la acción coordinada y dirigida de quienes concibieron este plan para alterar el resultado electoral.

 

Por primera vez en sus 7 Años de Observación Electoral oficial, esta organización NO avaló el proceso electoral y su resultado, por las irregularidades detectadas y el estrecho margen de diferencia. En su sitio Web se encuentran los informes, las denuncias, las declaraciones y los videos de las agresiones sufridas: http://redobservacionelectoral.info/

 

La autopsia

El conjunto de pistas e indicios señalados en la primera entrega de esta serie, así como la dimensión de las irregularidades denunciadas por los Observadores y por muchos otros testigos presenciales en todo el país, permiten cuantificar el tamaño del engaño.

 

Los análisis estadísticos de los índices anormalmente bajos de Abstención y de Votos Nulos, en los Centros y Parroquias identificadas, calculan los “Votos Usurpados” y los “Votos a Juro” en más de 420.000 votos irregulares.

 

Adicionalmente, las otras pistas descritas arrojan un estimado de al menos otros 230.000 votos irregulares (mesas en las que Maduro le gana a Chávez, la migración de votos hacia Capriles mucho mayor que la abstención roja).

 

En total, se calcula que los votos irregulares a favor de Maduro, están en el orden de 650.000.

 

Con estas cifras los resultados electorales cambian completamente:

Capriles:  7.362.419 (según el último boletín del CNE, del 3 de Mayo, 2013)

Maduro:   6.940.000 (aprox. con el ajuste estimado)

 

Diferencia estimada: 425.000 a favor de Capriles; cerca del 3% de ventaja

 

Participación según estas estimaciones: 76,22%; 3,47% menos que la reportada (79,69%) Abstención estimada: 23,78%.

 

La única manera de desmentir o confirmar estas conclusiones es la Auditoría Completa solicitada por Capriles y la Mesa de la Unidad, incluyendo los cuadernos de votación y las huellas. Esto permitiría una disección verdadera y aplicar otras técnicas de investigación, como la dactiloscopia y la grafología forense, para analizar huellas y firmas sospechosas.

 

La prueba más concreta de la gran estafa es la negativa a esta auditoría.

¡Huele que hiede!

 

 

No se pierda la siguiente entrega: III. Los indiciados y el arma del delito

 

Christian Burgazzi

@cburgazzi