Los enemigos del vientre plano

Deja de repetirte que lucir un vientre plano es una batalla perdida, la clave está en conocer a fondo a sus enemigos y mantenerlos bien lejos para que, ahora sí, puedas lucir ese vientre perfecto que te permitirá presumir de figura este verano. ¡Descubre a los enemigos del vientre plano, destiérralos y gana la batalla! mujerdeelite.com

(foto archivo)


Refrescos

Las burbujas que contienen los refrescos están llenas de gas carbónico. Éste pasa por los pulmones que lo expulsan pero una pequeña parte se esparce por nuestro abdomen y le hace hincharse poco a poco. Dependiendo de la sensibilidad individual, podrás tolerar entre una y tres latas, pero asegúrate de parar en cuanto sientas que la piel del vientre se estira.

Fibra

Tan perjudicial es el defecto como el exceso. Si consumes poca fibra, el tránsito intestinal se vuelve perezoso y te inflas como un globo. Pero, si te pasas con las ensaladas, verduras, legumbres y cereales, el cuerpo, que no tiene la costumbre de digerir tanta fibra, se hincha y puedes sufrir incómodos gases. La solución radica en aumentar poco a poco las cantidades hasta alcanzar los 25-30 gramos de fibra que diariamente recomiendan consumir los expertos. Te resultará muy útil conocer los porcentajes de fibra de los distintos alimentos.

Comida rápida

La comida rápida, enemiga de un vientre plano

Los bocadillos, hamburguesas y pizzas contienen almidón degradado. Esta sustancia, presente en los panes que han sido cocidos y reposados antes de volver a ponerse en el horno, trae por la calle de la amargura al sistema digestivo. Además, cuando se come rápido también se mastica poco, ralentizando la digestión, favoreciendo la creación de gases y por supuesto, la hinchazón del vientre.

Chicles

El reclamo “sin azúcar” te hace pensar que son inofensivos, sin embargo, como todas las golosinas, los chicles esconden azúcares de la familia de los polialcoholes, entre los más conocidos se encuentran el sorbitol, manitol y xilitol. Éstos, apenas son absorbidos por el intestino delgado y llegan casi intactos al colon, que no está ni mucho menos, preparado para digerirlos. Evítalos si no quieres que tu vientre se hinche como un globo.

Leche

La leche, enemiga de un vientre plano

Un 25% de la población sufre un déficit de lactasa, enzima que permite asimilar la lactosa de la leche, rompiéndola y permitiendo que se desdoble en glucosa y galactosa para su asimilación. La falta de lactasa origina la “intolerancia a la lactosa”, produciendo numerosos síntomas tales como dolor abdominal, náuseas, gases e hinchazón. Evita la leche y opta por el yogur y quesos que no sean frescos.

Cenas grasas

Evita las cenas demasiado grasas si no quieres sufrir pesadez de estómago y malas digestiones que hinchen tu vientre. Para la última comida del día apuesta por cocinar ligero, para ello, te dejamos algunas ideas de cenas ligeras, rápidas y saciantes.

Estrés

Cuando la ansiedad y el estrés se apoderan de ti, el funcionamiento de la parte alta del aparato digestivo se ralentiza, sientes un nudo en el estómago mientras que el vientre se acelera y sufre retortijones, espasmos, gases… Empieza a tomarte las cosas con más calma y practica técnicas de relajación o actividades como el Yoga, te ayudarán a equilibrar tu sistema nervioso.

Viajar en avión

¿Te has preguntado alguna vez por qué te sientes hinchada cuando viajas en avión? Se debe a que la diferencia de presión entre la cabina y el interior del cuerpo perturba al vientre, haciendo que se hinche. Llegarás a tu lugar de destino presumiendo de vientre plano si te preparas comiendo ligero antes de despegar y procuras levantarte y andar con frecuencia durante el vuelo.