Roderick Navarro: La dictadura de los caradura

En las pasadas elecciones fue evidente la parcialidad del Consejo Nacional Electoral a favor del régimen: su función es la de legitimar un sistema político autocrático donde un proyecto personalista se impone por encima de una gran mayoría de ciudadanos que lo rechazan. Luego de esto, un grupo de políticos que se autodefinen como “la oposición”, después de habernos señalado como radicales y divisionistas, se vio obligado, ante el despertar de la sociedad, a asumir como realidad el fraude electoral permanente. Enhorabuena.

Este sistema político en el clímax de su decadencia, comienza un flemático proceso de desmoronamiento en el que sale debilitado el país por la no atención y solución de los problemas críticos que mantiene anclada a la Nación en la pobreza y el atraso, en la violencia y la no convivencia sana entre los habitantes. Ese desmoronamiento, se puede apreciar en la inevitable postura de actores políticos que se muestran “demócratas” al asomar la posibilidad de seguir enfrentando a este régimen como si fuera democrático, y en torno a eso me pregunto, ¿Qué significa la Libertad para estos hombres? ¿Qué clase de concepto de la democracia tienen ellos?

La izquierda venezolana, en su búsqueda de auxilios por sobrevivir, no encuentra la mejor frase, ni consigna, ni idea, para enarbolar una bandera que apunte hacia el desarrollo de la Nación. Parece ser que no se dan cuenta, que son la constante resucitación del fracaso: la historia del hombre en cualquier parte del planeta, ha demostrado que todo régimen de izquierda lleva a la pobreza y a la confiscación de la Libertad individual del hombre. Me he dado cuenta de eso, luego de muchas lecturas, reflexiones, encuentros, y además muchas vivencias: puede haber “democracia” sin Libertad, y eso, yo no lo acepto.

Por otra parte, es importante decir, que la derecha no existe en Venezuela. Un mito como el coco, la sayona o el silbón. Este sistema político, el decadente: el de los mitos y las leyendas. Pero mi preocupación es otra, y creo que lo que he dicho le puede dar argumentos justificativos. La legitimación del régimen de izquierda: el miedo a perder la gallina de los huevos de oro.

En las próximas semanas, el ya demostrado tramposo CNE llamará a las elecciones municipales. Es una muestra de incoherencia que algunos actores de la oposición oficial, afirmen su “compromiso democrático” con su participación a priori en el proceso sin refutación o protesta alguna frente al decomiso de la Libertad de los ciudadanos de elegir verdaderamente. Les pregunto ¿será que han olvidado que el CNE es brazo e instrumento del régimen? Frente al caradurismo y su argumento de ir a las elecciones municipales diciendo “bueno, este CNE es el que hay: no podemos abandonar los espacios” me pregunto, ¿prefieren entonces abandonar su dignidad?

Muchos venezolanos, hemos decidido volver a votar en otras condiciones electorales, en la que el árbitro electoral sea otro y bajo reglas justas donde se respete la Libertad; el voto es un acto valorativo muy importante para los ciudadanos libres por lo siguiente: uno de los principios del sistema de gobierno democrático es el de la legitimidad, es decir, la legitimidad viene del poder que tienen los ciudadanos en dar la responsabilidad a un hombre para que ejerza el poder desde el gobierno. El ciudadano tiene el poder, el gobernante lo ejerce. Y si nosotros tenemos el poder, ¿Por qué debemos dárselo a lo mejor de lo peor? ¿Será posible que los que dicen ser “demócratas” entiendan que tienen que ganarse el voto nuestro defendiendo a la Libertad? Nosotros como ciudadanos no estamos pidiendo el favor de que nos gobiernen, les estamos dando una responsabilidad para resguardar la Libertad. No descarto la respuesta “esto es lo que tenemos como oposición”, por eso yo me atrevo a convocar a los hombres que piensen y sienten diferente a que se junten sin complejos y demostremos que podemos ser libres siendo firmes y combatir la injusticia al mismo tiempo.

Cuando me dicen que no tienen otra vía sino la democrática, no pueden confundirme diciendo que esa es solamente la vía electoral. Si son demócratas, ¿Por qué no defienden el derecho de representatividad que está siendo quebrantado? ¿Por qué no se desconoce con firmeza al CNE como ente que legitima a la dictadura con su trampa, presentando otra propuesta? ¿Por qué no dicen que no hay Libertad? ¿Por qué tienen que señalar peyorativamente a los venezolanos que alzan la voz en la defensa de sus justos derechos políticos: porque no tienen entonces las agallas para ello? Los que son demócratas, no lo son de verbo solamente, sino en acción política. Reflexionen, que tan demócratas son los que dicen luchar por la democracia en sus trincheras: es necesario que se rebelen los genuinos guerreros por la Libertad.

En este sentido, convertir en una causa nacional la descomposición del mecanismo de legitimación de la dictadura y su acompañamiento no es una utopía, es una causa política valiente: vamos a conquistar la Libertad hermanos, para poder instaurar una verdadera democracia en Venezuela.