Pedro Galvis: Parasitoidismo revolucionario

El “Parasitoidismo, es una relación interespecífica intermedia entre la depredación y el parasitismo”, que al final de su periodo larval causa la muerte del hospedador, característica esta, que los diferencia de los parásitos comunes. (Wikipedia)

Pues bien, podriamos entonces decir que Venezuela, desafortunadamente es el hospedador de una revolución parasitoidista, donde un grupo de enchufados, penetraron el sistema democrático y hacen uso de sus instituciones, para destruir al país; con la complicidad de sus “panas ideológicos” que son fundamentalmente, gobiernos o personajes con actitudes de parasitismo gregario, que han logrado ampliar su capacidad de supervivencia, utilizando un régimen hiperparasitario, que se encarga de cubrirles ciertas necesidades vitales.

En la practica, los enchufados, terminan pagando a sus “panas ideológicos”, para destruir el aparato productivo venezolano y con ello han arruinado la calidad de vida de los venezolanos. Cada tratado de cooperación con países afines a la zanganería bolivarísta, significa mayor pobreza para los venezolanos; los enchufados deben explicarnos muy bien ¿como es eso de que Venezuela ahora importará productos libaneses tales como vino, aceite de oliva y manzanas?, y además explicar la importación de policías nicaragüenses, a cambio de recibir en ambos casos petróleo venezolano a precios reducidos, precisamente en momentos cuando la deuda de PDVSA en moneda nacional con el Banco Central de Venezuela sigue aumentando, y para el mes de julio las obligaciones de la empresa petrolera nacional serán unos 50 millardos de dólares.

Por este tipo de practicas y políticas, los chulócratas parasitarios, hacen fiesta con los anuncios de cooperación de los enchufados, en Nicaragua, Argentina y Bolivia están bien conscientes de la importancia para su economía, de las exportaciones de sus productos agrícolas a Venezuela, ya que significan una doble ganancia: mantienen el crecimiento de su producto interno, amplian sus mercados y diversifican su economía, a cambio de recibir con descuento y condiciones favorables sin mayores controles, la principal riqueza y único producto de exportación venezolano, nuestro petróleo pues, mientras nuestros campos y productores en total estado de abandono.

Recordemos que los regímenes totalitarios o autocráticos, son expertos en infligir a sus naciones el “harakiri”, para destruir su propio aparato productivo, por ejemplo, la antigua URSS era uno de los mayores productores mundiales de trigo (hoy se encuentra desmembrada y disuelta); Cuba llego a ser uno de los mayores productores mundiales de Azúcar, hoy sus campos están devastados; y en la Venezuela del pasado, llegamos a ser autosuficientes para abastecer el mercado interno en los principales rubros alimenticios como arroz, azúcar, leche, café, carne, cacao por mencionar solo algunas (soberanía alimentaria), con superavit para exportar algunos, mientras hoy debemos recurrir a los chinos para tener papel toilet.

El gran país nacional no puede hacerse el loco, ante Las señales apuntan a que está en plena ejecución, una política de desintegración y destrucción nacional, desde hace rato es tiempo de sensibilizarnos respecto a estas señales, porque todavía, a pesar de los enchufados tenemos una patria que salvar.

Pedro Galvis
@pgalvis