Nuevas ‘drogas legales’ al no poder ser detectadas por laboratorios policiales

Naciones Unidas alerta sobre la enorme profusión de drogas sintéticas de nueva generación, en muchos casos legales, ya que aparecen de forma más rápida de la que los laboratorios policiales pueden detectarlas, y que son muy peligrosas para la salud.

Comercializadas como “drogas legales”, estas nuevas sustancias “proliferan a un ritmo sin precedentes” y presentan “desafíos inéditos” para la salud pública, según ha advertido la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) en su Informe Mundial sobre las Drogas de 2013.

Como ejemplo de la profusión de estas drogas, el informe indica que hasta finales de 2009 se detectaron en todo el mundo 166 nuevos tipos, mientras que a mediados de 2012 ya se contabilizaban 251, un incremento de más del 50 % en menos de tres años.

El ritmo de creación de estos estupefacientes, muchos de ellos químicos, es todo un desafío para el actual sistema de lucha contra las drogas, que tarda más en identificar las sustancias, que éstas en aparecer. “La velocidad y la creatividad del fenómeno es un desafío para el sistema de fiscalización internacional de drogas”, reconoce la ONU en el informe.

Advierte de que este tipo de drogas se vende legalmente, incluso en internet, pese a que muchas de ellas pueden ser más dañinas que los estupefacientes tradicionales a los que imitan. También alerta de que, vendidas de forma legal como “sales de baños” -estimulantes- o “incienso” -marihuana sintética- y como “una diversión de bajo riesgo”, son en realidad muy peligrosas, ya que causan graves intoxicaciones e incluso pueden inducir al suicidio.

Nuevas variantes

El informe compara el problema a una “hidra”, ya que los fabricantes producen nuevas variantes de la sustancia, con ligeros cambios en su composición, para burlar los nuevos marcos legales.

Aunque estas nuevas sustancias están más extendidas en Europa y América del Norte, su origen está sobre todo en Asia, especialmente en “aquellos Estados con industrias químicas y farmacéuticas avanzadas”, según el documento.

En cuanto al consumo, en EEUU alrededor del 10 % de la población de entre 15 y 24 años ha utilizado alguna de estas nuevas drogas, mientras que en Europa casi el 5 % de los jóvenes han tenido acceso a ellas, especialmente en Reino Unido, Polonia, Francia, Alemania y España.

En respuesta a esta oleada de nuevas sustancias, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) ha puesto en marcha un sistema de alerta temprana con el fin de permitir a la comunidad internacional vigilar su aparición.

EFE