Sapos venenosos están arrasando con cocodrilos enanos de Australia

Sapos venenosos están arrasando con cocodrilos enanos de Australia

La letal plaga de sapos americanos venenosos ha arrasado con algunas de las reducidas poblaciones de cocodrilos enanos de agua dulce que habitan el norte de Australia, informaron hoy medios locales.

El anfibio “Rhinella marina” fue introducido en 1935 para combatir una plaga de escarabajos en las plantaciones de azúcar del estado nororiental de Queensland, pero, para desgracia de los agricultores, el sapo no se comió a estos insectos y al no tener depredadores se multiplicó sin control por casi todo el país.





Los cocodrilos enanos de agua dulce, considerados como la especie más pequeña de su género en Australia, miden menos de un metro de longitud debido a que su crecimiento se ha visto atrofiado por la falta de alimento.

Con la expansión de los sapos venenosos, los cocodrilos pigmeos de las inmediaciones de los ríos Victoria y Bullo, que han comenzado a añadirlos a su dieta, han perecido tras ingerirlos, según un estudio de la Universidad Charles Darwin de Australia.

Adam Britton, uno de los investigadores de este estudio sobre el impacto de los sapos venenosos en esta zona ribereña del norte de Australia, indica que se desconoce si esta plaga arrasará completamente con las poblaciones de cocodrilos enanos.

De lo que sí están seguros es que “el impacto inicial de la presencia de los sapos venenosos en los ríos Victoria y Bullo ya ha sido muy severo”, comentó Britton en declaraciones a la cadena local ABC.

“La pregunta es si las poblaciones de cocodrilos podrán superar esta situación para poder recuperarse”, acotó el científico.

Algunas investigaciones realizadas en Australia han revelado que algunas especies de animales del país oceánico no han sido afectadas por la presencia de los sapos venenosos, mientras que otras han sucumbido en grandes cantidades a los efectos de sus toxinas.

Los científicos esperan que los cocodrilos pigmeos aprendan, por ejemplo, a comer solo las patas del sapo venenoso para evitar ser intoxicados por el veneno que expele su cuerpo.

Australia es el hábitat de unas 700.000 especies de las cuales son endémicas el 84 por ciento de las plantas, el 83 por ciento de los mamíferos y el 45 por ciento de las aves, según datos oficiales. EFE