Miguel Méndez Rodulfo: China ¿Mega burbuja crediticia? II

Un hecho que complica más el panorama económico de China es que los créditos que otorga la banca en la sombra se conceden atendiendo a criterios políticos y no financieros, esto es porque las empresas paraestatales le dan préstamos a otras empresas con participación pública, con lo cual no se mide el riesgo financiero, ni la conveniencia económica de tales créditos. La burbuja crediticia según algunos analistas ha llegado al 200% del PIB. En todo caso, para tener una perspectiva, cuando Grecia fue rescatada su porcentaje deuda/PIB era de 140% y el de España actualmente es de 85%.

El tamaño del sector bancario paralelo de China no se sabe a ciencia cierta, pero agencias calificadoras estiman que su volumen ha alcanzado aproximadamente el 60% del Producto Interno Bruto. La banca en la sombra también ofrece préstamos a Pymes que no son tomadas en cuenta por los grandes bancos estatales. En muchos casos, dichos préstamos son empaquetados y vendidos a inversionistas ávidos de una ganancia fácil, de mejor rentabilidad. Éstos compran dichos productos, sin saber cual es realmente su garantía, desconociendo su calidad crediticia, pero en todo caso, procediendo también a revenderlos. Total que se ha configurado la misma situación que reventó en USA en 2008.

 

Por otra parte ha habido una explosión de la deuda de los gobiernos locales o regionales, no registrada en las cuentas oficiales del gobierno.La República Popular China administra, a nivel de divisiones, 33 provincias, 333 prefecturas y 2.862 condados. Estos últimos, en su inmensa mayoría, tienen autonomía para emitir deuda, y son tantos que es un problema real lograr disciplinarlos fiscalmente. En este sentido China se asemeja a la Argentina del efecto tango, que durante los años 90 tuvo una crisis fiscal derivada del gasto ilimitado y dispendioso de las regiones, que no necesitaban autorización del gobierno central para emitir deuda.

 

Los problemas financieros de China y sus graves deficiencias ambientales, son a juicio del FMI la señal inequívoca de que su modelo de desarrollo debe cambiar por estar agotado en sus premisas fundamentales. Dada la debilidad de la economía global al gigante asiático no le ha sido posible colocar sus productos a nivel internacional en la misa medida en lo que lo venía haciendo, por lo que el Fondo le ha recomendado el desarrollo de su mercado interno y rescatar la gobernabilidad de las instituciones públicas, sobre todo aquellas de nivel local sean bancos, empresas o gobiernos municipales; en este sentido concreto propuso reducir las deudas de los gobiernos regionales, extinguir paulatinamente la banca en la sombra, impulsar el comercio interior e incentivar la inversión extranjera. Además el FMI le ha sugerido a China continuar con la liberalización y reducir el papel del Gobierno, para permitir un mayor rol de las fuerzas del mercado.

China cree poseer el nivel de reservas necesarias para acometer un saneamiento de sus finanzas públicas, éstas equivalen a más de US$ 2 MMMM, por eso intenta poner orden ahora, cuando piensa que puede afrontar la situación. El problema es que eso mismo pensaba Japón y luego de rescatar su economía agotó sus reservas y el resultado fueron 20 años de deflación, de la cual aún no salen. China enfrenta el dilema al que la Reserva Federal norteamericana se enfrentó en 2004-2005 cuando empezaron a subir tipos de interés y endurecer su política, una vez que gran parte del daño, debido a la expansión crediticia y la generación de la burbuja inmobiliaria, ya estaba hecho. Ojalá esta mega burbuja no llegara a estallar y China sea capaz de sanear sus finanzas porque si no sobrevendrá una debacle será mundial. No en balde el mayor comprador de bonos norteamericanos es China y si debe deshacerse de ellos para tener liquidez, esta jugada hará tambalear irremisiblemente al dólar.

Miguel Méndez Rodulfo

Caracas 5 de julio de 2013