La verdadera independencia por @maggidilena

¡Sin miedo a la libertad!

El derecho de expresar nuestros pensamientos, tiene algún significado tan sólo si somos capaces de tener pensamientos propios

La democracia es algo más que la suma de sus instituciones. Una democracia sana, depende, en gran parte, de la evolución de una cultura cívica democrática. Entendiendo a la cultura no como algo relacionado con el arte, la literatura o la música, sino a la conducta, practicas y normas que tenemos para ser capaces de gobernarnos a nosotros mismos.

El futuro de la democracia depende de la realización del individualismo, y éste ha sido el fin ideológico del pensamiento moderno desde el Renacimiento. La crisis política y cultural de nuestros días no se debe al exceso de individualismo, sino al hecho de que lo que creemos ser tal se ha reducido a una mera cáscara vacía. La victoria de la libertad, es solamente posible si la democracia llega a constituir una sociedad en la que la persona, su desarrollo y felicidad constituyan el fin y el propósito de la cultura; en la que la vida no necesite justificarse por el éxito o por cualquier otra cosa, y en la que cada individuo no se vea subordinado ni sea objeto de manipulaciones por parte de ningún otro poder exterior a sí mismo; ya sea el Estado o la organización económica; una sociedad, en definitiva, en la que la conciencia y los ideales del hombre no resulten de la absorción de demandas exteriores y ajenas, sino que sean realmente suyos y expresen propósitos resultantes de su peculiaridad.

Por tanto, ser realmente independientes en estos tiempos de política a conveniencia, se ha convertido en todo un reto personal y colectivo. No basta con cumplir metas individuales para ser ciudadanos productivos y participativos del desarrollo socio-económico de un país como el nuestro, porque aparte de ello, tenemos una batalla contra el sectarismo y la división que nos ha hecho perder tanto tiempo. Todo ello significa que lo importante aquí es la actividad como tal, el proceso y no sus resultados. En nuestra cultura es justamente lo contrario lo que se acentúa más. Producimos no ya para satisfacción propia, sino con el propósito abstracto de vender nuestra mercancía o talento; creemos que podemos lograr cualquier cosa, material o inmaterial, comprándolo; y de este modo los objetos llegan a pertenecernos independientemente de todo esfuerzo creador propio.

Nunca se ha abusado más que ahora de las palabras para ocultar la verdad. A la crítica se le llama traición y se le juzga sin derecho a defenderse. Actualmente los venezolanos no sufren solo por el hecho de tener menos recursos, sino por haberse vuelto un engranaje dentro de una máquina inmensa, de ser autómatas. Por eso, la victoria sobre todas las formas de sistemas autoritarios será únicamente posible si la democracia no retrocede, asume la ofensiva y avanza para realizar su propio fin, tal como lo concibieron aquellos que lucharon por ella en los últimos siglos. La fe en la vida y en la verdad, la fe en la libertad, es la realización activa y espontánea del yo individual. Lo más importante es estar disponibles para hacer lo que amamos, para decir la verdad que nos hará libres.