Todo sobre sus pechos

Foto: Archivo

 

La aureola, responde a un roce muy ligero. Empieza siempre con caricias suaves, circulares, tanto con la yema de los dedos como con la lengua y vete subiendo poco a poco la intensidad dependiendo de cómo ella responda ante las caricias. Las aureolas de mujeres con pezones pequeños tienen muchas más terminaciones nerviosas que los propios pezones.

Lo más importante es estar atento a lo que señala, ya sea a través de sus palabras, sus estremecimientos o sus gemidos. No tengas miedo de preguntarle cómo le gusta que la acaricies. La comunicación siempre es bienvenida.

La zona que va desde la clavícula hasta el comienzo del escote es más sensible que su zona más baja. Un buen producto para masaje le da un toque sensual al encuentro a la vez que hace más estimulante la fricción de la zona, así que será de gran ayuda.

Como no siempre tendremos a mano un producto, también lo podemos hacer con la suavidad de nuestros dedos, pasando de los pechos al escote y vuelta a los pechos. Si quieres estimular a una mujer, recuerda que a muchas les gusta que les confieses todo lo que te excita la forma de su pecho y escote, Te recomendamos el Durex Play 2-in-1 Massage Gel.

Los implantes pueden conllevar a una pérdida de sensibilidad, sobre todo, en la zona de los pezones, tal y como afirman numerosos estudios. Las mujeres con implantes encuentran placentera la estimulación de la zona del escote. Los implantes no afectan a las terminaciones nerviosas.

Los lados, esta zona es extremadamente sensible pero se suele subestimar. La clave es masajear con intensidad creciente cualquier parte del pecho, empezando siempre suave y aumentando la intensidad. Evita apretar, a no ser que la chica te indique lo contrario. Puede que las mujeres de pechos grandes tengan unos pezones menos receptivos. En cambio, los laterales de sus pechos son muy sensibles.

Las mujeres quieren sentir cómo se levantan sus pechos, no como caen. Así que coge los pechos con tus manos por la base y levántalos. ¡Suavemente! Evita la brusquedad, así como los mordiscos o chupetones, ya que es una zona muy sensible.

Al levantarlos, la tensión de los nervios de los pechos se libera y apacigua el temor a encontrarse con amantes que se distancian por causa de unos pechos ligeramente caídos.

Con información de menshealth.es