En Tiempo Real: Maduro se atornilla por @carlosvalero08

Maduro día a día se está “atornillando” aparentemente en el poder. Nadie duda que tiene el poder de usar el avión presidencial, independientemente de que prefiera viajar en Cubana de Aviación. Puede trabajar desde el palacio de Miraflores, cosa que al parecer no le agrada y por lo cual inventa su famoso “gobierno de calle”, con evidente predilección por las avenidas de París, Rusia, Portugal, Perú, La Habana, Argentina, Uruguay, Bolivia, entre otros países recorridos. Nombra ministros, siempre que lo consulte con el “alto mando de la revolución”. Firmó los ascensos militares, después de que Barrientos declaró que debieron asesorar al presidente “porque no conocía el mundo militar” y representa al país en materia internacional. Dudar que hoy en día Nicolás tiene la legalidad de la presidencia es un absurdo, lo que tiene seriamente cuestionada es la legitimidad y de lo que carece absolutamente es de auctoritas entendida como una legitimación social producto del liderazgo, conocimiento o respeto.

Maduro está atornillado sobre una superficie gelatinosa, sin arandelas, incapaz de apretar, con escasas probabilidades de mantenerse en el largo plazo. La aparente estabilidad esconde un gobierno profundamente débil e inestable debido, entre otras cosas, a que hasta ahora no ha resuelto un solo problema, por el contrario ha profundizado las precarias condiciones de vida en las cuales vive la inmensa mayoría. ¿Cómo un venezolano puede estar contento con un gobierno que lo obliga a realizar grandes colas y periplos para adquirir un bien tradicional y sencillo de producir como el papel higiénico, la mantequilla o algún medicamento regulado de uso diario?. La humillación constante a la cual está siendo sometido al venezolano es algo que difícilmente puede aumentar las bases de sustentación de un gobierno marcado con el pecado original de la trampa.

¿Por qué ha logrado Maduro aumentar la “sensación de estabilidad” de su gobierno?. La respuesta obedece a 5 principales razones, a saber: i) Aún vive del oxígeno político dejado por el ex presidente Chávez, que si bien es cierto lo consume aceleradamente ha sido suficiente para darle sustento; ii) El barril de petróleo continua rondando los 100 dólares, otorgándole un margen de maniobra importante en materia de subsidios y transferencias con fines electoreros; iii) La oposición ha contribuido a crear un ambiente parecido a “un mar muerto”, exonerando al gobierno de presiones sociales. La protesta cotidiana sobre temas tan variados como la imposición de dispositivos electrónicos para surtir combustible en el Táchira o la muerte en manos de la Guardia Nacional de una madre y su hija en Falcón no han sido articulados con un reclamo nacional; iv) El lobby de Lula y los gobiernos aliados le ha dado un reconocimiento internacional que han explotado masivamente a través de los medios de comunicación públicos y privados, repitiendo hasta el cansancio fragmentos donde se usa la expresión “presidente Maduro” y v) el pueblo está todavía esperando que Maduro, ya instalado en Miraflores por recomendación del Comandante, pase el periodo de prueba para comenzar a arreciar en las exigencias sociales.

A lo anterior se suma que Nicolás ha tenido algunos logros para aumentar esa sensación de estabilidad, uno en el campo internacional en donde ha comprado con éxito legitimidad; y otro en el plano interno socavando el poder de Cabello por dos vías, minimizando la influencia del Teniente en el mundo militar y en la estructura de la administración pública y posicionando el discurso anti corrupción, con lo cual mata dos pájaros de un solo tiro ya que le quita esa bandera que debería ser de la oposición y ataca indirectamente a Cabello, acusado por rojos, blancos, amarillos, azules y negros de estar detrás de los grandes negocios hechos a la sombra del Estado.

Mientras no haya un movimiento activo que vaya más allá de la denuncia y logre articular la protesta social y demostrar contundentemente en la calle la fuerza de la oposición el gobierno seguirá atornillándose. En algún sector de la oposición hay una tendencia a comprar el discurso oficialista que sataniza la época del 2002 al 2004, donde la oposición demostrando la fuerza que tenía logró imponer una mesa de diálogo coordinada por el secretario General de la OEA y realizaron un referéndum revocatorio. De forma simple, se dice que ese referéndum se perdió debido a los errores opositores y al uso y abuso de las manifestaciones masivas de calle, olvidando que el gobierno, mediante diversas estratagemas (firmas planas, reafirmazo, etc.) logró ganar tiempo y que esa estrategia tuvo la feliz coincidencia del inicio del boom petrolero y la puesta en práctica de las misiones. Como decía mi abuela, ni tan calvo ni con dos pelucas.

La democracia venezolana necesita un movimiento opositor vigoroso, activo y desplegado en todo el territorio nacional. Las elecciones municipales deben ser una palanca para organizar y fortalecer la alternativa pero al margen de los momentos electorales debemos fortalecer y articular lo social como un espacio tan o más importante que las distintas elecciones. Los cambios políticos que el país necesita emanaran de la suma de movimientos sociales, grandes y pequeños, articulados en una visión de país moderna e incluyente.

Carlos Valero

Les invito a interactuar por twitter a través de la cuenta @carlosvalero08