Cómo saber si necesitas ir al psicólogo

La situación económica no sólo produce problemas para llegar a final de mes y cuadrar los números de la economía doméstica. Detrás de la falta de trabajo hay también mucho dolor emocional, sensación de estar excluido de la sociedad, miedo al futuro, problemas de autoestima… Por ello, los psicólogos se han convertido en grandes aliados a la hora de poder encontrar un punto de ayuda y recuperar la ilusión.

¿Cuándo necesitas un psicólogo?

1.En primer lugar, cuando por ti misma no puedes hacer frente al problema que te preocupa. Has intentado encontrar soluciones pero te resulta imposible dejar atrás la ansiedad o el estrés.

2.Cuando la tristeza permanece invariable en un grado profundo durante varias semanas, ha llegado el momento de buscar ayuda. Es normal tener momentos más positivos y otros más negativos a lo largo de la jornada, sin embargo, la tristeza prolongada en el tiempo es uno de los rasgos de una depresión.

3.Necesitas ayuda de un especialista cuando te sientes incapaz de vivir de la misma forma. Es decir, igual que una persona acude al dentista cuando le duele una muela, también es indispensable acudir al psicólogo ante el dolor anímico que brota de las siguientes circunstancias: falta de trabajo, problemas económicos, soledad, falta de valía personal… El mayor problema es que muchas personas tampoco pueden pagar un psicólogo ante la necesidad de establecer una jerarquía en los gastos.

4.Antes de acudir al psicólogo, visita a tu médico de cabecera para que te oriente y te diga si de verdad, lo necesitas o no.

Elegir psicólogo

A la hora de elegir a un psicólogo es positivo que te sientas en la libertad de cambiar de profesional en caso de que no estés contenta porque no te inspira confianza. Existen diferentes escuelas de psicología. Por ejemplo, es excelente el trabajo realizado por los profesionales en logoterapia, especialistas en ayudarte a encontrar sentido a los problemas.

La terapia

Una vez que ya has dado el paso de iniciar una terapia psicológica, tienes que poner de tu parte para que el proceso sea beneficioso para ti a nivel emocional. Es decir, la persona realmente importante en una terapia eres tú. Los psicólogos no realizan milagros, simplemente, son un punto de ayuda. Por ello, tienes que comprometerte de verdad, acudir a la consulta, seguir las recomendaciones del especialista, contar cómo te sientes y qué te sucede de verdad (no ocultes información, ten confianza).

Ten paciencia porque los resultados no son inmediatos, es decir, el proceso es lento y es fundamental esperar varios meses hasta poder observar una evolución positiva. Comenta con total naturalidad a tus amigos de confianza que estás acudiendo al psicólogo. Este paso aportará normalidad a la situación (todavía hay personas que consideran que ir al psicólogo es algo raro).