Julio Borges: ¡Susto! 100 días de Nicolás

¿Por qué este gobierno es tan malo? Esta es una pregunta que nos hacemos frecuentemente los venezolanos, y cada uno de nosotros tiene seguramente una buena explicación al respecto.

La mía es la siguiente: el mánager no sirve y los jugadores tampoco. Nicolás Maduro, el capitán del equipo, no tiene la menor idea de lo está haciendo, más allá de contar a cada rato que está siguiendo las instrucciones que le dejó el fallecido presidente Chávez. Sus ministros andan cada uno por su cuenta haciendo lo que les da la gana, excepto lo que les toca. Veamos algunos ejemplos:

El ministro de Turismo, Andrés Izarra, es el único turista, lo único que hace es pasear y decir que todo el sistema de turismo está destrozado. En Barquisimeto, en vez de trabajar de la mano con Henri Falcón, le quita la Flor de Venezuela al estado, promoviendo la división entre los larenses.

El canciller Jaua intenta imponer un gobierno paralelo en el estado Miranda, en vez de ocuparse de sus funciones en política exterior, Venezuela tiene un Canciller despechado porque perdió el año pasado Miranda, más ocupado en sabotear a Capriles que en mejorar las relaciones de Venezuela.

Eduardo Samán, presidente repitiente del Indepabis, contradice a otros miembros del Gobierno, al afirmar que todo debe estar controlado y se mete a opinar sobre la crisis universitaria. Mientras tanto, ya nadie habla de los matraqueros de Indepabis.

4 El ministro del Interior, Rodríguez Torres, se niega a reconocer los graves problemas que conlleva la presencia de la Guardia Nacional en las calles venezolanas. Se multiplican los abusos y las graves violaciones a los derechos humanos sin que ninguno de los órganos de justicia (Fiscalía, Defensoría del Pueblo, etc.) intervenga. La inseguridad sólo se reduce en la fantasía de Rodríguez Torres, porque la violencia está peor.

Jesse Chacón ha consumido 80 de los 100 días que se dio como plazo para resolver la crisis eléctrica sin que los usuarios en el interior del país le vean el queso a la tostada.

El ministro Merentes, el de más experiencia en el grupo, parece Droopy, el perro aquel que aparecía en todas partes. Un día está en Uruguay, el otro está sentado con los industriales del sector cárnico, al día siguiente anuncia una nueva devaluación encubierta a través del sistema denominado Sicad. Lamentablemente, sus esfuerzos no han servido hasta ahora para frenar el avance inflacionario y tampoco para resolver la escasez. Todo el mundo sabe que persisten las contradicciones entre Merentes y Giordani y por eso la economía sigue paralizada.

7 Al ministro de petróleo y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, le gusta meterse en el negocio de construcción de casas, y mientras tanto la producción petrolera va palo abajo. El año pasado le prometió al presidente Chávez que la producción petrolera de Venezuela cerraría 2012 en 3,5 millones de barriles por día y terminó por debajo del promedio de 2011. Para el primer semestre se reporta oficialmente una caída de casi 2% vs el cierre de 2012. ¿Qué espera Ramírez para comenzar a dar explicaciones? Recordemos que prometió que la producción aumentaría un millón de barriles este año. ¿A quién le echará la culpa?

Publicado originalmente en el diario Últimas Noticias