Mueren quince militares colombianos en emboscada de las Farc

Quince militares murieron el sábado en una emboscada de las FARC en el departamento de Arauca (noreste), anunció este domingo el presidente colombiano Juan Manuel Santos, quien prometió redoblar la ofensiva contra la guerrilla a la vez que pidió al país comprometerse con los esfuerzos de paz.

“Nuestros corazones están con las familias de los quince héroes de la patria que sacrificaron sus vidas en Arauca por la tranquilidad y la seguridad de sus compatriotas”, dijo Santos desde esa región a la cual viajó con el ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón.

Según Santos, los militares que custodiaban un oleoducto fueron atacados por unos 70 guerrilleros del frente 10 de las FARC, de los cuales doce fueron capturados.

Entre los guerrilleros capturados, cinco están heridos. “Estos ataques no son el camino. Serán enfrentados con contundencia”, enfatizó el mandatario, que desde 2012 lleva a cabo un diálogo de paz con las FARC en Cuba, pero sin que en Colombia se haya acordado un cese el fuego bilateral.

“Sé que para el pueblo colombiano a veces es confuso, ¿cómo así que hablamos de paz y se están disparando? Esas son las condiciones”, indicó.

“Di instrucciones a nuestras fuerzas para que no dejen de disparar un solo instante hasta llegar al fin del conflicto”, añadió el mandatario.

El ataque de Arauca ocurrió el mismo día en que seis guerrilleros de las FARC y cuatro militares murieron en combates en el departamento de Caquetá (suroeste) y mientras en Bogotá se conmemoraba el 203 aniversario de Colombia con un desfile militar.

En mayo pasado, otra emboscada de las FARC en el departamento Norte de Santander (noreste) provocó la muerte de once militares.

Los golpes a las fuerzas militares colombianas se producen a la vez que el presidente Santos ha hecho una importante defensa del proceso de paz, muy criticado por su predecesor y exaliado Álvaro Uribe.

El viernes pasado, las FARC anunciaron que mantienen como rehén desde hace un mes a un militar retirado estadounidense, a quien ofrecieron entregarlo a una comisión humanitaria como un “gesto” en el marco del proceso de paz.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ya comenzó a establecer contactos para facilitar su liberación.

Santos, que hasta ahora no se ha referido a ese secuestro, evocó este domingo su discurso de la víspera ante el Congreso, en el cual aseguró que Colombia está ante una “oportunidad real” de lograr la paz y pidió la unidad del país para alcanzarla.

“Ayer dije que me la jugaba por la paz, y me la juego. Ese es el sentimiento que tengo. Toda Colombia debe jugársela por la paz para que los hechos que ocurrieron en las últimas 24 horas nunca vuelvan a ocurrir”, enfatizó.

“Ojalá (los guerrilleros) entren en razón y lleguemos al fin del conflicto lo más pronto posible, porque son ellos quienes más van a sufrir las consecuencias”, añadió.

Colombia padece desde hace 50 años un conflicto armado en el que han participado también otras guerrillas de izquierda, paramilitares de derecha y agentes del Estado, con saldo de 600.000 muertos y más de 4 millones de personas desplazadas por la violencia.

Las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), fundadas en 1964 y con unos 8.000 integrantes en la actualidad, son la guerrilla más antigua de América Latina.

En Colombia se encuentra activa también la guerrilla izquierdista Ejército de Liberación Nacional (ELN), con unos 2.500 combatientes, que hasta ahora se mantiene al margen del proceso de paz.

Las delegaciones de paz del gobierno y de las FARC tienen previsto reanudar su ciclo de conversaciones en La Habana el próximo 28 de julio.

El proceso de paz de Colombia cuenta con el apoyo de Cuba y Noruega como países garantes y de Venezuela y Chile como acompañantes.