Las reglas no escritas, pero bien conocidas, para la elección del nombre del nuevo Príncipe

Algunos nombres reales definen mucho más que un mero reinado: arquitectura georgiana, valores victorianos, grandeza eduardiana, teatro isabelino… Las reglas para escoger nombre para un bebé real no están escritas pero son bien conocidas. hola.com

(foto Reuters)

Si se trata de un miembro real que está excluido con toda certeza de la línea de sucesión, entonces vale casi cualquiera. Es por eso que encontramos una Zara, en una de las nietas de la reina Isabel; una Savannah, en la bisnieta mayor de la soberana inglesa, y una Isla, en su segunda bisnieta. Pero cuando se trata de un heredero directo a la Corona, se reduce el margen de elección: ni las alternativas tan exóticas ni los nombres de parientes demasiado cercanos son convenientes.

No les faltan ideas: los Duques de Cambridge han sido bombardeados estos días con propuestas de todo tipo. Serán ellos los que decidirán con el consejo de sus familiares más cercanos y queridos, si bien no elegirán sin tomar en cuenta la importante opinión de la reina Isabel y del Príncipe de Gales. Es poco probable que la soberana inglesa les haga sugerencias, pero el menor movimiento de ceja indicará a la pareja si lo han encontrado o deberían seguir pensando. Al parecer la Reina vetó la propuesta del príncipe Eduardo de llamar a su hijo Theodore, porque prefería un nombre más tradicional como fue finalmente el elegido, James.

Tampoco es probable que haya mucho desacuerdo. Cierto es que el Duque y la Duquesa de Cambridge son una joven pareja muy moderna, pero también que aprecian su destino y adoptan un enfoque tradicional, sin olvidar además el profundo amor y respeto que sienten por sus familias. Nada gustaría más a la Reina o, digamos más, al Príncipe de Gales que la elección de George, favorito en las casas de apuestas junto a James, Alexander, Henry y Luis. George sería un emotivo homenaje al padre de la reina Isabel, George VI – como lo sería también Albert (su nombre original era Albert Frederick Arthur George).

George fue también uno de los siete nombres de Edward VIII (Albert Christian George Andrew Patrick David), que abdicó el trono en 1936 cediendo el trono al padre de la soberana. El Príncipe de Gales, bautizado a Charles Philip Arthur George, también lo tiene como cuarto nombre. Pero hay muchos más. A continuación, la lista de algunos de los nombres que podrían elegir para su primer hijo:

George: el gran favorito del ranking masculino. Lo bueno abunda y en la Corte Real inglesa le preceden nada menos que seis reyes con este nombre, incluido por supuesto el padre de la reina Isabel que nació Albert, pero que decidió llamarse rey George tras su coronación.

James: tiene fuertes lazos reales en Reino Unido, con dos reyes ingleses y seis escoceses llamados con este nombre.

Edward: un antiguo nombre inglés, cuyo significado es “rico protector”, que se ha utilizado en la Corona inglesa desde el siglo XI. Hay otro en la familia Windsor: el hijo menor de la reina Isabel, Conde de Wessex.

Charles: puede ser el caso que los Duques de Cambridge quieran rendir homenaje al padre del príncipe Guilllermo, príncipe Carlos, al menos como segundo nombre. Le preceden también dos reyes de Gran Bretaña.

Harry: otra posibilidad es que el príncipe Guillermo quiera homenajear a su hermano, Harry, cuyo nombre se utiliza como un apodo de Henry y Harold y significa “gobernante de la casa”.

Francis: tanto el padre de la Duquesa tiene Francis como segundo nombre como la princesa Diana que llevaba su equivalente femenino, por lo que el bebé real puede ser llamado así en honor a ambos.

Philip: una elección para rendir homenaje al abuelo del príncipe Guillermo, el Duque de Edimburgo, que recientemente celebró su 92º cumpleaños.

Michael: el príncipe Guillermo y la duquesa Catherine podrían elegir Michael como segundo nombre, en honor al padre de la Duquesa y en recuerdo al primo de la Reina, el príncipe Michael de Kent.