Siete muertos y decenas en peligro por ingestión de alcohol metílico en Cuba

Siete personas murieron y más de 40 permanecen ingresadas con peligro para su vida debido a una intoxicación provocada por la ingestión de alcohol metílico comercializado ilegalmente en La Habana, dijo el miércoles la máxima autoridad sanitaria de Cuba.

El Ministerio de Salud Pública dijo en una nota difundida en la televisión estatal que la intoxicación ha afectado hasta el momento a 46 personas, de las cuales 41 se mantienen internadas y ocho de ellas han sido diagnosticadas de grave.

“Grave intoxicación por ingestión de bebidas alcohólicas de dudosa procedencia”, tituló el noticiario del mediodía al leer una nota oficial.

El hecho, divulgado el miércoles, ocurrió en La Lisa, uno de los municipios de la provincia de La Habana, a donde comenzaron a llegar las personas intoxicadas “el pasado lunes 29 de julio con síntomas de intoxicación por alcohol metílico, náuseas, dolores de cabeza, vómitos, decaimiento y problemas en la visión.

“A pesar de las rápidas medidas adoptadas por el personal médico y el traslado a centros hospitalarios se produjo el lamentable fallecimiento (…) de siete personas”, según el reporte. El noticiero mencionó el nombre de cada uno de los fallecidos, cuyas edades oscilan entre los 37 y los 58 años de edad.

El alcohol metílico o también conocido popularmente como alcohol de madera es utilizado como reactivo en los laboratorios y centros de investigación, y es sumamente tóxico.

Su consumo puede provocar ceguera e incluso la muerte.

Las autoridades sanitarias de la isla dijeron que las personas intoxicadas consumieron alcohol metílico comercializado ilegalmente por una ciudadana residente en el municipio La Lisa, el cual fue suministrado por dos individuos que laboran en un instituto de farmacia “quienes lo sustrajeron del local almacenado”.

Catorce personas habían resultado muertas por una intoxicación masiva en febrero de 1999 en el pueblo de Manguito, de la occidental provincia cubana de Matanzas, provocada por la ingestión de alimentos en mal estado.

Reuters