Mujeres van amarradas a sus hermanos y primos para evitar violaciones

En círculos modernos también hay quien piensa que la festividad tiene un trasfondo machista, pues otorga un papel preponderante al hombre en un país donde la mujer sufre una gran discriminación.

Anudando un cordel en la muñeca de sus hermanos y primos, las niñas y mujeres indias celebran hoy el “Rakhi”, uno de los festivales más populares de la India, que recuerda la importancia protectora que la familia tiene en el país.

Nacida en el seno del hinduismo, la ceremonia simboliza la lealtad y defensa entre hermanos y este año ha cobrado quizás más importancia por la psicosis que han generado en la sociedad los casos de violaciones a mujeres y niñas de los últimos meses.

La tradición se realiza en virtud del “Raksha Bandhan” (Bondad de protección) y coincide con el plenilunio de la estación monzónica.

Este año, la fecha exacta de la festividad ha suscitado cierta controversia, aunque finalmente las celebraciones comenzaron en la tarde del martes y se prolongaron durante la jornada de hoy.

“Es un festival sagrado de los hermanos. El hermano promete proteger a su hermana y la hermana reza para que su hermano tenga una larga vida”, explica a Efe Rita Syall.

En la casa de su madre, la abuela de la familia, situada en un barrio del norte de Delhi, se juntaron esta mañana una decena de parientes para conmemorar el “Rakhi”.

Tras atar el cordel, las mujeres y niñas dieron dulces a sus familiares varones, les cantaron y concluyeron el ritual pintando un lunar (“tika”) de color bermellón en sus frentes.

Los chicos, por su parte, dieron regalos y un aguinaldo -en torno a 1.000 rupias (15,6 dólares)- y prometieron cuidarlas de por vida.

Las visitas familiares suponen cada año un desafío para las congestionadas carreteras de las grandes metrópolis, que registran monumentales atascos de vehículos con mujeres ataviadas con sus mejores galas.

En la India actual, debido a que los miembros de muchas familias se han ido repartiendo por distintos núcleos urbanos del país, los hermanos no siempre pueden celebrar el “Rakhi” en compañía.

Ello no impide que las pulseras sean enviadas por correo días antes para que lleguen a tiempo a sus destinatarios, que por lo general las llevan puestas durante la festividad y algunos días después.

Pero no todo son alabanzas. En círculos modernos también hay quien piensa que la festividad tiene un trasfondo machista, pues otorga un papel preponderante al hombre en un país donde la mujer sufre una gran discriminación.

Quizás por ello, y por los recientes casos de agresiones sexuales y abusos que han llenado portadas sobre la India en los últimos meses, el presidente del país, Pranab Mukherjee, ha hecho hincapié este año en ahondar en el respeto al colectivo femenino.

“Es una ocasión para dedicarnos al bienestar de las mujeres y, en particular, de las niñas. Los valores tradicionales de respeto a las mujeres deben grabarse en nuestras mentes”, subrayó Mukherjee en un comunicado.

La mujer tiene al casarse la obligación de dejar su casa y marcharse a vivir al hogar de la familia del marido, por lo que el “Rakhi” le ofrece la posibilidad de refrendar su unión con quienes dejó atrás, su familia de nacimiento.

El origen del “Rakhi” se encuentra en la mitología hindú “Mahabharata”, que relata cómo durante una ceremonia el dios Krishna se cortó un dedo y Draupadi, esposa de cinco reyes hindúes, arrancó una parte de su “sari” de seda y lo ató a su dedo para curarle.

Emocionado por la compasión de la mujer, Krishna prometió protegerla para siempre.

EFE