“Te voy a matar.. y después te corto el pelo”, le dijeron los robapelos

“Te voy a matar.. y después te corto el pelo”, le dijeron los robapelos

La terrible amenaza fue lanzada contra una aterrorizada chica como un juramento diabólico que salió de las bocas infestas de dos motorizados que forman parte de la banda conocida como “Las Pirañas”; agrupación criminal dedicada al infame “negocio” de atacar a las mujeres para cortarles el cabello y venderlo a quienes hacen extensiones y pelucas, publica Notitarde.

“Donde te veamos te vamos a asesinar y le vamos a cortar el pelo a tu cadáver”, habrían dicho a su víctima uno de los dos perversos criminales que se desplazaban en una moto por el sector Los Haticos de Maracaibo, estado Zulia.

La chica de nombre “Martina”, estaba herida. Con sus manos trataba de parar la hemorragia que salía de la pequeña pero profunda lesión que tenía a un costado, mientras que varios ciudadanos que había visto lo sucedido, la cargaron para llevarla a un Centro de Diagnóstico Integral de la zona.





Un doloroso templón

Estando en el centro asistencial, la muchacha, contó su terrible experiencia ante el grupo de personas que se preocupó por lo que le había sucedido. Relató que se dirigía a casa de su novio y que en el camino, sintió un doloroso templón en su larga y lisa cabellera de color azabache.

Sintió como si le fueran a arrancar el cuero cabelludo y, en un instante, se vio tirada en el suelo. Sobre ella se irguió la figura demoniaca de un sujeto que esgrimía unas oxidadas tijeras de podar matas y otro que llevaba consigo algo que centelleaba bajo la luz de la luna y que parecía un bisturí.

Los criminales le advirtieron con voz hueca y cínica que no se resistiera, que se dejara de comiquitas, porque lo único que ellos querían era su cabello “pa’ venderlo”. Sintiendo una punzada de terror en su estómago, la muchacha peló los ojos y comenzó a gritar descontroladamente fuera de si.

Se salvó por los pelos

Sus gritos atrajeron la atención de algunos vecinos que se asomaron a la oscura calle y que entre un enjambre de voces, mezclaron palabras tales como: “asaltantes”, “policía”, “muchacha” y “ayudarla”.

Cuando comenzó a salir la gente, “Las pirañas” pelaron los dientes como bestias impotentes y le soltaron el cabello la chica. Pero antes de largarse en la moto donde habían llegado, uno de ellos le lanzó la escalofriante amenaza mencionada al inicio de este relato.

Pero para que no se fuera lisa, uno de ellos le enterró el bisturí en el estómago y el otro la pateó ferozmente tirada sobre el asfalto. Luego, corrieron cobardemente, subieron a la motocicleta y dejaron el pelero.

“La muchacha se salvó por un pelo. Casi la asesinan ahí porque se opuso a que le robaran el cabello”, comentó con una mueca de reprobación en su rostro, uno de los ciudadanos que ayudó a protegerla de los criminales “pirañas”.

¡Yo lo vendo primero!

Tirada en esa camilla, luego de la pequeña intervención quirúrgica ambulatoria que le salvó la vida, Martina dijo que está decidida: “voy a cortarme el cabello. Voy a venderlo para sacarle dinero yo, antes que me cueste la vida y mi familia tenga la necesidad de sacar plata para enterrarme”.

Según otros relatos, los despreciables sujetos conocidos como “Las Pirañas”, han atacado a una gran cantidad de mujeres en el estado Zulia, y ahora, supuestamente estarían “ampliando su reino del mal” a otros estados como Carabobo, Aragua, Lara y al Distrito Capital.

Se ha conocido que los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, penales y criminalísticas (Cicpc) están tras la pista de estos criminales, para desmantelar su red delictiva y ponerlos a la sombrita (y no precisamente de una peluquería) sinó tras los muros de una prisión donde pagarán con años de prisión el terror al que están sometiendo a las mujeres de larga cabellera.

Roba pelos internacionales

El robo de cabello es una nueva modalidad de delito que no es oriunda de Venezuela. Al parecer, “Las pirañas” zulianos, sacaron la idea de Internet. Luego que uno de esos delincuentes ociosos viera supuestamente en una página de la web que en Sudáfrica, Brasil y Birmania (sudeste asiático) y hasta en Colombia, decidió explotar la situación al averiguar que el cabello natural lo pagaban muy bien para hacer extensiones y pelucas.

Estas “pirañas” perpetran sus delitos conformando grupos de 2 o 3 individuos, quienes atacan a mujeres de largo cabello, el cual le cortan con tijeras de podar matas, con cuchillos, bisturí e incluso con picos de botella. El Cicpc, por orden presidencial, está tratando de “pescar” a estas infames pirañas para acabar con el terror de su voracidad.