El Carnaval llegó a la Gran Manzana

El colorido, la euforia y el calor de Brasil invadió a la Gran Manzana con el desfile carnavalesco que el sábado dio inicio al Festival Cultural Brasilero.

AP

Todo cambió cuando la intensidad de más de cien percusionistas del grupo Batala comenzaron a tocar los ‘surdos’, tambores con un sonido punzantemente grave, que son usados tradicionalmente en las escuelas de samba brasileras.

En ‘Times Square’ la energía de los 300 participantes que desfilaron, su potente música y los bailarines, se apoderó de los espectadores que bailaban al ritmo del samba. Muchos eran de origen brasilero, otros de distintas nacionalidades.

“Es mi música favorita”, exclamó con entusiasmo el brasilero Gustavo Caldas, nacido en Salvador de Bahía, refiriéndose al samba reggae, la cual dijo se creó en su ciudad. “Para mí es una gran satisfacción estar aquí en Nueva York disfrutando de nuestra música y de nuestras tradiciones”.

El desfile, al estilo del famoso Carnaval de Río, en la calle 46 donde se sitúa “Little Brazil”, (“Pequeño Brasil”), es sólo parte del tradicional “Lavagem Da Rua 46″,(“Limpieza de la calle 46″). Durante el día hubo comida típica, cantantes, músicos y hasta un concurso de belleza.

“‘Lavagem Da Rua 46′ simboliza una limpieza de energía y purificación”, según explicó Silvana Magda, organizadora del festival que se inició hace seis años.

“Es una tradición brasilera que se realiza antes de una gran fiesta”, agregó refiriéndose al “Día de Brasil” a celebrarse el domingo, donde se espera participen alrededor de un millón y medio de personas.

“Es una tradición que viene del siglo XVIII cuando los esclavos vinieron de Africa para Bahía, al nordeste de Brasil y era obligatorio hacer la limpieza de las escaleras de la iglesia de Bonfim,” explicó.

El tradicional Día de Brasil en Nueva York, reconocido como la fiesta brasilera más grande de Estados Unidos fuera de Brasil, cumplirá mañana 29 años y es el preámbulo de la celebración de la independencia de Brasil el siete de septiembre.

Durante el desfile hubo fabulosos atuendos, las mulatas con sus plumas y su derroche de sensualidad que caracteriza al carnaval brasilero, como tampoco faltaron los gigantes muñecos de Olinda, representantes de grandes personajes, como el futbolista Pelé, Michael Jackson y el cantante brasilero Luis Gonzaga.

Bailarines de capoeira, el arte marcial más popular de Brasil, mostraron sus destrezas acrobáticas mientras bailaban y tocaban los típicos instrumentos musicales como el ‘pandero’ y el ‘atabaque’.

“Para mí es todo, me gusta, es mi vida”, dijo Junior Vázquez, de origen mexicano quien además de tocar los instrumentos, bailaba con su grupo de capoeira.

Participaron los grupos representantes de varias regiones de Brasil desfilando luciendo orgullosos sus trajes típicos.

“Hoy estoy vestida de bahiana,” dijo la puertorriqueña Nataly Nuñez, que estaba con un grupo de bailarinas vestidas de blanco, el traje típico de Bahía. “Estoy muy feliz, me gusta la cultura brasileña, hablo portugués y un día mi sueño es ir al Carnaval de Río”.