Más de 300.000 profesores de colegios públicos de Colombia inician huelga

Los profesores de los colegios públicos de Colombia comenzaron hoy una huelga nacional indefinida en protesta por el supuesto incumplimiento del Gobierno de las condiciones laborales del gremio y en contra de la privatización de la educación, protesta que el Gobierno considera “injustificada”.

La huelga fue convocada por la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode), cuyo presidente, Luis Grubert, dijo a periodistas que en la paralización de actividades participan unos 330.000 profesores que imparten clases a cerca de ocho millones de estudiantes.

En una carta enviada ayer al presidente del Senado, Juan Fernando Cristo, los educadores denunciaron que los ministerios de Educación y Hacienda han mantenido una actitud de “intransigencia y arrogancia”, y además han incumplido “los acuerdos pactados el pasado 21 de mayo”.

Entre los siete reclamos que hace Fecode al Gobierno se encuentran demandas por un mejor servicio de salud, por el pago de las primas y deudas que tienen con los trabajadores desde 2002 y el fin del deterioro de las condiciones laborales y salariales.

Además, protestan “por la defensa de lo público y contra la privatización de la educación”.

La ministra de Educación, María Fernanda Campo, consideró la huelga como una medida “absolutamente injustificada” y aseguró que el Gobierno cumplirá sus compromisos con los profesores estatales, independientemente de la decisión del gremio de comenzar la huelga.

“El Gobierno nacional y el Ministerio de Educación lamentan la decisión que ha tomado Fecode de iniciar hoy un paro en el sector educativo después de todos el procesos de negociación que se han llevado a cabo en las últimas dos semanas”, dijo Campo en una rueda de prensa en Bogotá.

La ministra señaló que desde el pasado 2 de septiembre hasta hoy el Gobierno ha mantenido “un diálogo abierto, franco y respetuoso con Fecode” en la que se consiguieron avances en varias demandas de los educadores, por lo cual no comparte la decisión de iniciar la huelga.

“Llegamos a acuerdos muy importantes en lo que tiene que ver con pago de deudas laborales de nuestros docentes, pago del pasivo pensional y estrategias para el mejoramiento del servicio de salud de los docentes y sus familia”, aseguró la ministra.

Campo reconoció que en algunas regiones del país los educadores del Estado no reciben la atención sanitaria adecuada, por lo cual el Gobierno ordenó a las empresas que prestan servicios de salud que regulen la situación o se verán expuestas a sanciones.

La ministra dijo que un tema en el que persisten divergencias es la petición de Fecode de eliminar las evaluaciones a los docentes, algo que para el Gobierno “no es negociable” porque, según explicó, esos exámenes son necesarios para mejorar la calidad de la educación.

“Es absolutamente indispensable evaluar a los maestros de Colombia para saber exactamente cómo están sus competencias, sus conocimientos, saber dónde están sus brechas y sobre esa base poder adoptar planes de formación, de capacitación que permitan tener mejores profesionales vinculados al magisterio”, aseguró la ministra. EFE