Corto y Picante: “Cilia la tiene” por @fariasjoseluis

En el mundo rojo, no en el planeta rojo, circula una pregunta que trae de cabeza a todos. Es una interrogante de esas que toca temas incómodos, pero que una respuesta correcta, por muy baladí que parezca, puede contribuir a desentrañar los grandes enigmas del poder en Venezuela. La incertidumbre, aunque sencilla, es trascendente. En punto. ¿Qué sabe Cilia de Maduro para ser tan poderosa en este gobierno?

Algunos piensan que el solo hecho de ser primera dama es determinante; aunque no parece ser suficiente razón, las primeras damas nunca pasaron de obras en el Hospital de Niños, repartir canastillas u otros ejercicios de beneficencia pública para atender pobres de solemnidad. Hay quienes consideran las evidentes limitaciones del sudodicho para diferenciar millones de millonas, multiplicación de los panes y de los penes o el último: “libros y libras”. Otros piensan en sus limitaciones motoras para conducir triciclos y bicicletas. Los que sospechan de aventuras extra-maritales pudieran estar más cerca; las barraganas siempre han mandado más que las esposas. Pero nada de eso parece ser la clave del poder de la primera combatiente.

La respuesta acertada pareciera estar en un sector distinto al de los chismes que rodean las intimidades de los mandatarios. Más bien apunta hacia donde puede estar la fuente de su ilegitimidad e ilegalidad, me decía un “íntimo” de la familia presidencial:

-No es que ella tenga guaguancó ni se mueva como Shakira. La vaina pana es que la tipa tiene la partida”

-¿Cuál partida?

-La de nacimiento, pendejo. La tipa la tiene.

-¡Explícame esa vaina!

-Bueno pana, tu sabes que ella fue abogada

-Sí, ajá

-Cuando el tipo era autobusero y ella gestora, él le encomendo la diligencia en Cúcuta.

-¡Que bolas! Ahora entiendo la vaina

-¡Claro! … evón ella no es la primera combatiente sino la primera confidente.