Policía intenta controlar a los islamistas en Nairobi; hay 68 muertos

Las fuerzas kenianas de seguridad dieron el asalto la mañana del lunes contra los islamistas armados atrincherados en un centro comercial de Nairobi, donde se podía oír un intenso tiroteo, según una fuente cercana a las fuerzas policiales, informó AFP.

Más temprano

Fuerzas kenianas apoyadas por fuerzas especiales israelíes intentaban hacerse con el control del centro comercial de Nairobi asaltado el sábado por un comando islamista que mató a 68 personas, entre ellos un médico peruano, y que sigue atrincherado en el lugar con un número desconocido de rehenes, informa AFP.

El nuevo balance del ataque es de 68 muertos, anunció este domingo la Cruz Roja keniana. “Nueve cuerpos” más han sido encontrados durante el asalto al centro comercial que llevaban a cabo por la tarde las fuerzas kenianas. La cifra anterior era de 59 muertos.

“La mayoría de los rehenes fueron rescatados y las fuerzas de seguridad tomaron el control de casi todos los lugares del edificio”, afirmó poco antes de la medianoche el ejército keniano en Twitter.

“Todos los esfuerzos se están haciendo para terminar rápido este asunto”, que causó al menos 68 muertos, añadió.

Después de la difusión de los mensajes en Twitter, los periodistas presentes en un puesto de socorro instalado cerca del centro comercial para atender a los heridos no habían visto todavía llegar a ninguno de los rehenes. Tampoco los socorristas presnetes en un puesto avanzado en Westgate.

Según un militar keniano, las fuerzas del orden no pudieron neutralizar a los islamistas en un primer asalto el domingo, pero el centro nacional de gestión de crisis espera que el ataque termine “esta noche”.

Más de mil personas fueron rescatadas desde el inicio del asalto, el sábado, del centro comercial Westgate a manos de un comando del grupo somalí Al Shebab, vinculado a Al Qaida, informó el domingo el gabinete de crisis.

“Un número no conocido de agresores siguen aún en el lugar, entre 10 y 15″ y retienen a un número también desconocido de rehenes, indicó el ministro del Interior, Ole Lenku.

 

Más temprano

Fuerzas kenianas apoyadas por fuerzas especiales israelíes combatían el domingo para liberar el centro comercial de Nairobi asaltado el sábado por un comando islamista que mató a 59 personas, entre ellos un médico peruano, y que sigue atrincherado en el lugar con un número desconocido de rehenes.

Los asaltantes –un comando del grupo somalí Al Shebab, vinculado a Al Qaida– siguen atrincherados en el lujoso centro comercial de Westgate y retienen a un número indeterminado de personas.

Responsables de las fuerzas de seguridad de Kenia dijeron que estaban tratando de matar o capturar a los asaltantes y poner fin al sitio del centro comercial, que en parte es propiedad israelí.

Fuerzas especiales israelíes llegaron el domingo a apoyar a las fuerzas kenianas, indicó a la AFP una fuente que pidió el anonimato.

Este domingo de tarde se escucharon disparos esporádicos, 30 horas después del asalto al centro comercial a manos de un comando integrado por unos 10 hombres encapuchados que irrumpió disparando con armas automáticas y arrojando granadas contra clientes y empleados.

El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, dijo el domingo que su sobrino y la novia de éste se encuentran entre las 59 víctimas mortales del ataque.

“No podrán escapar a las consecuencias de sus actos despreciables y bestiales”, dijo Kenyatta en un emotivo discurso a la nación. “Castigaremos a los autores intelectuales” de este ataque, aseguró.

El médico peruano Juan Jesús Ortiz, ex subdirector del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Kenia, figura entre los fallecidos, informó el domingo la cancillería peruana.

Ortiz, de 63 años, estaba en el centro comercial con su hija, quien resultó herida y recibió atención médica, precisó la fuente.

Ortiz trabajaba como consultor internacional de UNICEF y el Banco Mundial en salud pública en Nairobi, donde vivía desde hacía años.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, afirmó este domingo que el ataque fue un acto “totalmente reprobable”.

“Este acto premeditado, que ataca a civiles indefensos, es totalmente reprobable. Los autores han de ser conducidos ante la justicia lo antes posible”, lamentó.

Una fuente de seguridad que pidió el anonimato explicó a la AFP que “los israelíes acaban de entrar y están socorriendo a rehenes y heridos”, y añadió que las fuerzas especiales de ese país llegaron a Nairobi por la mañana.

Interrogado por la AFP, el portavoz del ministerio israelí de Exteriores, Paul Hirschson, se abstuvo de comentarios. “No tenemos la costumbre de comentar una operación conjunta de seguridad que podría o no estar en curso”, dijo.

A primera hora de la mañana del domingo se escuchó un intenso tiroteo procedente del interior del centro comercial, rodeado por las fuerzas de seguridad, que recibieron importantes refuerzos y prohibieron el acceso a los periodistas.

“Un número no conocido de agresores siguen aún en el lugar, entre 10 y 15″, indicó el ministro del Interior, Ole Lenku.

“Hasta ahora, hay 59 muertos”, precisó el ministro, que también informó de 175 heridos, entre los que hay numerosos ciudadanos occidentales.

Dos francesas, tres británicos, una holandesa, un sudafricano, una surcoreana y dos indios y el célebr4e poeta ghanés Kofi Awoonor se encuentran entre los muertos.

Un gran número de soldados con cascos y chalecos antibalas, algunos con lanzagrandas, se encontraban en los alrededores del centro comercial.

“El número de rehenes sigue siendo desconocido, pero se encuentran en varios lugares. Las plantas altas (del centro comercial) fueron aseguradas. No se pudo establecer ninguna comunicación (con los islamistas)”, declaró el Centro Nacional de Operaciones en un mensaje publicado en Twitter.

Clientes y empleados del centro comercial, traumatizados y atrapados largas horas en el centro, siguieron emergiendo el sábado por la noche en grupitos a medida que se producía la lenta y prudente progresión de las fuerzas de seguridad.

Los heridos y los cuerpos de las víctimas fueron trasladados por los servicios de emergencia.

Este centro comercial, abierto en 2007, tiene restaurantes, cafés, bancos, varias salas de cine y un gran supermercado donde el sábado numerosas familias realizaban sus compras.

Las empresas de seguridad mencionaban regularmente al Westgate Malle, que atrae a miles de personas, como posible objetivo de los grupos relacionados con Al Qaida.

Los shebab reivindican la matanza

El sábado por la noche, los shebab somalíes, vinculados a Al Qaida, reivindicaron a través de Twitter la matanza y señalaron que la operación es una represalia contra la intervención de las tropas de Kenia en Somalia. Ya “advertimos a Kenia en numerosas ocasiones”, indicaron.

“El mensaje que mandamos al Gobierno y población kenianos es y será siempre el mismo: retiren todas sus fuerzas de nuestro país”, agregó el mensaje de los islamistas somalíes.

Las Fuerzas Armadas kenianas penetraron en Somalia en 2011 y desde entonces mantienen su presencia en el sur del país en el marco de una fuerza africana multinacional que apoya al gobierno somalí en su lucha contra los shebab.

 

EFE reportó que una fuerte explosión se ha producido en el centro comercial Westgate de Nairobi, tomado desde ayer por terroristas del grupo radical islámico Al Shabab, que se mantiene atrincherado con una treintena de rehenes, informaron a Efe varios testigos.

A primera hora de esta tarde, las fuerzas especiales de seguridad israelíes entraron en el centro para liberar a los rehenes, operación que aún sigue en marcha y sobre la que no existe ninguna información oficial.

El asalto comenzó el sábado a las 12.30 horas (09.30 hora local), y desde entonces se ha confirmado muerte de 59 personas y que otras 175 han resultado heridas, según cifras del Gobierno keniano. EFE

 

Más temprano

 

Extremistas islámicos estaban atrincherados con rehenes el domingo en un centro comercial de Nairobi, donde al menos 59 personas han muerto en un ataque del grupo al Shabab que se opone a la participación de Kenia en una misión de pacificación en la vecina Somalia, reseña Reuters.

Una descarga de disparos que duró unos 30 segundos interrumpió una pausa de varias horas, dijo un testigo de Reuters, que hablaba cerca del centro comercial que tiene varias tiendas de propiedad israelí y es frecuentado por extranjeros y kenianos.

Varios extranjeros, entre ellos dos diplomáticos de Canadá y Ghana, murieron en el ataque del sábado contra el centro Westgate, que se atribuyó el grupo extremista somalí al Shabab.

Poco después de los disparos, soldados con ropas de camuflaje corrían agachados bajo la terraza de un restaurante en la fachada del edificio que estaba llena de clientes cuando los asaltantes entraron. Un testigo dijo que primero les dijeron a los musulmanes que se marcharan.

Cuatro horas después del ataque, los muertos estaban esparcidos por las mesas con comidas sin terminar. En una hamburguesería, un hombre y una mujer yacían en un último abrazo después de que los mataran y antes de que retiraran sus cuerpos. La música pop seguía sonando.

Decenas de kenianos se congregaron en los alrededores, aguardando por lo que esperaban que fuera un desenlace sangriento. “Entraron a través de la sangre, así es como saldrán”, dijo Jonathan Maungo, un guardia de seguridad privada.

El presidente Uhuru Kenyatta, que se enfrenta a su primer desafío importante a la seguridad desde las elecciones de marzo, dijo que algunos de sus familiares habían muerto, y prometió derrotar a los extremistas.

“Hemos superado ataques terroristas antes”, dijo.

El asalto fue el mayor ataque en Kenia desde que Al Qaeda en el Este de África bombardeó la embajada estadounidense en Nairobi en 1998, matando a más de 200 personas. En 2002, la misma célula extremista atacó un hotel de propiedad israelí en la costa e intentó derribar un avión israelí en un atentado coordinado.

El ministro del Interior, Joseph Ole Lenku, dijo a periodistas que la cifra de muertos había aumentado a 59, y que las fuerzas de seguridad estaban haciendo todo lo que podían para rescatar a los rehenes que aún estaban en el interior.

Peinando el centro comercial

Agregó que 175 personas habían sido trasladadas al hospital después de un asalto que podría resultar en un revés costoso para la mayor economía del este de África, que confía en los ingresos por el turismo. Más de 1.000 personas fueron evacuadas durante la pausa.

Entre los muertos había niños, y la edad de los heridos iba desde los 2 a los 78 años. Muchas víctimas estaban en un concurso de cocina cuando los asaltantes abrieron fuego contra ellos, según testigos.

El centro de atención el domingo estaba puesto en el supermercado Nakumatt, una de las mayores cadenas de Kenia.

Soldados se unieron a la operación de seguridad respaldada por vehículos armados en las horas posteriores al ataque se comenzó alrededor de las 12.30 p.m. (0930 GMT) del sábado. Las fuerzas de seguridad han peinado el centro comercial, despejando los suelos.

Mientras los helicópteros sobrevolaban la capital, un oficial paramilitar en el lugar, con un rifle sobre el hombro, dijo: “Estarán organizando cómo atacar (los asaltantes)”.

Una mujer salió el domingo por la mañana después de esconderse debajo de un coche en el sótano. Le faltaba un zapato y parecía aturdida, mientras llamaba por teléfono a su marido, con el que después se reunió.

Francia dijo que dos de sus ciudadanos murieron, y Canadá informó de la muerte de dos canadienses, entre ellos un diplomático de 29 años. El diplomático y poeta ghanés Kofi Awoonor, también murió, así como una mujer china, según la agencia de noticias oficial china.

El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, que ofreció ayuda a Kenia en el incidente, dijo que varios ciudadanos de EEUU habían resultado heridos y que la mujer de un diplomático que trabajaba para la Agencia de Desarrollo Internacional de EEUU había muerto.

Al Shabab, que lucha contra los pacificadores kenianos y de otros países africanos presentes en Somalia, ha amenazado repetidamente con ataques en Kenia si Nairobi no retiraba sus tropas del país.

Todavía atrapados

El grupo parecía burlarse de las fuerzas de seguridad, diciendo en su cuenta oficial de Twitter que no habría negociaciones con los oficiales kenianos.

“10 horas han pasado y los muyaidines todavía son fuertes dentro de #Westgate Mall y todavía tienen terreno”, dijo el grupo a última hora del sábado, aunque su cuenta de Twitter fue suspendida el domingo por la mañana.

Familiares de los rehenes aún atrapados pasaron la noche en una comunidad religiosa cercana, y la gente hacía cola para donar sangre en todo el país, respondiendo a los llamamientos de los medios.

Testigos dijeron que los asaltantes estaban armados con rifles AK-47. La Policía dijo que irrumpieron durante un concurso de cocina para niños organizado por una emisora de radio, justo cuando los ganadores iban a recibir sus premios.

Kenia envió tropas a Somalia en octubre de 2011 para perseguir a los extremistas a los que culpaba de secuestrar turistas y atacar sus fuerzas de seguridad.