Más de 800 pacientes esperan por radiactivo en el Zulia

Más de 800 pacientes esperan por radiactivo en el Zulia

“Papá fue tratado de un cáncer de próstata hace un año y medio, y a finales de diciembre de 2013 le colocaron sus exámenes de rutina para entregarlos a inicio de este año; sin embargo, no hemos podido avanzar en los estudios porque en el país no hay tecnecio (Tc), que es un radiactivo especial para la prueba que él necesita que se llama Survey Óseo, y que vital porque allí se sabe si hay metástasis en hueso, sobre todo él que es un hombre de 75 años. Nosotros estamos muy angustiados”, dijo Marcos Perozo, residente de la urbanización San Miguel. panorama.com.ve

(foto Keila Vílchez)
(foto Keila Vílchez)

Julio, el padre de Marcos, es uno de los más de 800 pacientes que esperan en el Zulia, desde la primera quincena de enero, por la llegada del tecnecio, un radioisótopo que es empleado en más de 15 tipos de estudios en las unidades nucleares de Maracaibo.

Los pacientes con enfermedades renales también requieren el radiactivo, pues con el DTTA tecnecio se realiza la gammagrafía renal, que permite determinar el grado de la función renal y con resultados en mano los médicos pueden clasificar la insuficiencia.





“Pero, además, esta población de pacientes que es tan sensible y alta en Venezuela como lospacientes diabéticos y los que sufren de hipertensión arterial a quienes los envían a realizarse el centellograma renal con DTPA tecnecio, porque estas enfermedades afectan mucho la funcionalidad del riñón. Ellos también están afectados porque no pueden realizarse el estudio”, contó un representante de la Federación Latinoamericana de Medicina Nuclear.

El especialista marabino indicó que a los niños se le practica este estudio, que es sensibilizado con furosemida, para detectar si el pequeño está sufriendo de constantes infecciones urinarias por padecer del síndrome obstructivo renal, porque “en los infantes la obstrucción es la principal causa de infecciones y estas infecciones constantes llevan al niño a sufrir de insuficiencia renal”.

Yoselyn Martínez, residente del sector Rosal Sur, contó que hace dos meses le mandaron hacer a su niña, de un año y medio, una centellografía con Dmsa Tc y aún no ha podido y de eso depende el tratamiento de la pequeña. “En los ecogramas renales que le hemos hecho no sale bien detallado si la bebe tiene cicatrices en su riñón y con este examen podemos saberlo”, indicó.

Pruebas como la perfusión miocárdica con tecnecio 99 Mibi se realizan con este radiactivo y explica el especialista que el objetivo de esta inyección es proyectar una imagen gammagráfica del músculo miocárdico que es proporcional a su flujo sanguíneo. “Allí el paciente que le colocaron un stent sabe si está funcionando con normalidad”.

El problema de los radiactivos en el país se viene presentando desde principios de este año, pues según las dos empresas importadoras de este tipo de agentes médicos argumentan que requieren la autorización de divisas emitidas por Sicad, y no las reciben desde septiembre de 2013 impidiendo la reposición de inventarios a tiempo y en cantidades suficientes.

El Gobierno nacional aseguró, hace una semana, que ya estaban sentados con estas compañías para revisar las deudas que mantiene con este sector y liberar los dólares.

“A nosotros nos dijeron que supuestamente la única parte en donde había tecnecio era en una clínica en Caracas, pero habían más de 60 personas en lista de espera. Sin embargo, no hemos querido arriesgarnos de viajar hasta allá”, indicó Martínez.

El tecnecio viene en un generador con el que se puede atender a unos 150 pacientes, pero según explicó el representante de la federación médica nuclear, tiene la particularidad que pierde la mitad de su carga radiactiva en una semana. En el país, actualmente, está siendo importado desde Inglaterra, Polonia y Argentina, “que son países con reactores atómicos que producen radioisótopos medicinales, pero en el caso de estas dos últimas la producción es baja para el mercado”, dijo el experto.