Colombia pasó por primera vez a cuartos y se medirá con el anfitrión Brasil

Colombia pasó por primera vez a cuartos y se medirá con el anfitrión Brasil

Foto: EFE
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Con calidad en el juego y guiada por James Rodríguez, Colombia se metió por primera vez en los cuartos de final de un Mundial al ganar 2-0 a Uruguay este sábado en el Maracaná de Rio de Janeiro, un resultado que la envía a un durísimo cruce con el anfitrión Brasil. AFP/ Por César López

El joven astro colombiano marcó los goles de la victoria a los 28 y 50 minutos, convirtiéndose en el máximo artillero de la cita brasileña con 5 tantos.

“Lo que James está haciendo en los partidos es muy importante, dentro de un equipo que en todas las líneas tiene un buen rendimiento, se ha hecho cargo de las situaciones siendo un jugador tan joven, lo hace con técnica y ha crecido en tener esa responsabilidad”, dijo el técnico de Colombia, el argentino José Pekerman, en rueda de prensa.





“Estamos en presencia de un jugador de primer nivel mundial”, remarcó el entrenador.

Para su colega de Uruguay, el ‘maestro’ Óscar Tabárez, el culpable de la derrota tiene por nombre el del ’10’ cafetero.

“Lo conozco por su pasado en Argentina y allí mostró cosas que lo presentaban como un talento del fútbol, con ciertos dones que lo hacían especial, y por lo que he visto es el mejor jugador del Mundial, y no estoy exagerando en eso”, aseguró el entrenador.

“Estoy muy feliz porque estamos haciendo historia”, dijo, a su vez, Rodríguez.

“Como joven siempre quise estar acá, es un sueño grande y esperamos llegar lejos, es un sueño de todos y queremos hacer todavía más, somos un equipo al que le gusta ganar”, anotó el talentoso mediapunta.

Colombia superó así su mejor actuación histórica en una Copa Mundial en cinco presencias, cuando en Italia-1990 el equipo dirigido en ese entonces por Francisco ‘Pacho’ Maturana cayó en los octavos de final.

Para Uruguay la derrota significó una amarga despedida de Brasil, que comenzó con la expulsión el jueves del astro Luis Suárez del Mundial tras propinarle un mordisco al defensor italiano Giorgio Chiellini.

Colombia se paró en el Maracaná con una propuesta ofensiva interesante, que se tradujo rápidamente en la posesión de la pelota y en la toma de la iniciativa para meter a Uruguay en su área.

Fue así como el combinado cafetero se aproximó en los primeros 15 minutos con dos situaciones a pelota parada y generando el peligro por la banda derecha, donde Juan Guillermo Cuadrado y Camilo Zúñiga le mortificaban la vida a Álvaro Pereira a pura gambeta y toque corto.

– Peligro por banda derecha –

Uruguay no encontraba respuesta a la presión del rival y se veía incómodo, además que le costaba progresar en ataque por su falta de claridad en la mitad, donde Cristian Rodríguez y Diego Forlán tirado unos metros atrás no encontraban conexión.

Y ese control total del juego pronto iba a darle alegrías a Colombia a los 28 minutos con una joya de gol del ‘Principito’ Rodríguez, considerado por la FIFA como el mejor jugador de la primera fase.

El ’10’ del AS Mónaco dibujó una pintura controlando la pelota con el pecho de espalda al arco, giró y sin dejarla caer le pegó de zurda fuera del área grande para clavarla arriba, donde no llegó Fernando Muslera pese a su estirada.

A partir de allí, Uruguay quiso a pura fuerza aproximarse al arco de David Ospina, pero los confusos intentos murieron frente a una defensa bien plantada y que no le dio un mínimo de ventaja a sus atacantes.

La segunda parte no cambió el decorado respecto a la ya jugada, siendo Colombia la que llevaba el peso ofensivo y maniatando a Uruguay, que sin ideas hacía del orgullo su única arma para poner la cara.

Pero la noche era perfecta para Colombia y soñada para el ‘Principito’.

James apareció libre de marca en el área pequeña a los 50 minutos para anotar el 2-0, luego de un centro al segundo palo de Pablo Armero que bajó de cabeza Cuadrado a manera de habilitación.

Con el gol, Uruguay retrocedió más de lo debido y le costó contener a una Colombia que inclinó decididamente el partido en su favor y empezó a volcar el desarrollo por completo en campo celeste.

En la medida que pasaban los minutos, parecía difícil que los charrúas pudieran hacerle daño a Colombia, en buena medida por la estructura defensiva que montó el técnico José Pekerman y cuando fue superada el golero David Ospina se encargó de decirle “no” a la celeste.

El Maracaná, el mismo que profanó Uruguay en 1950, esta vez abrazó a Colombia, que partido a partido ha demostrado tener talla de candidato al título, mientras que el campeón de América puso fin a su sueño mundialista con un partido que comenzó a perder afuera de la cancha.