Asesino de policías pidió a transeúntes que lo vieran

Asesino de policías pidió a transeúntes que lo vieran

A woman prays with the rosary as she takes part in a prayer vigil at the site where two police officers were shot in the head in Brooklyn

El hombre armado que mató a tiros a dos agentes de la ciudad de Nueva York dentro de su patrulla tenía un largo expediente criminal, odio hacia la policía y el gobierno, y al parecer un historial de inestabilidad mental que incluyó un intento de ahorcarse hace un año, dijo el domingo la policía.

Miles de personas rezaron esta noche por los policías asesinados (Fotos Reuters)





Ismaaiyl Brinsley dijo a transeúntes en la calle momentos antes de que disparara contra los agentes que lo siguieran en Instagram —la red social de fotos— y “vean lo que voy a hacer”, dijo el jefe de detectives Robert Boyce.

Un retrato del agresor fue difundido mientras los departamentos de policía de la ciudad y dirigentes sindicales advertían a los agentes que cambiaran sus rutinas e insistieron en que tuvieran un refuerzo un día después de que Brinsley perpetrara lo que describió en internet como una represalia por el asesinato de hombres negros a manos de policías blancos.

Los investigadores intentaban determinar si Brinsley había participado en algunas de las protestas por las muertes de Michael Brown y Eric Garner, cuyos nombres él invocó en su amenaza por internet, o si simplemente se aferró a la causa para escenificar el último acto de una racha de violencia. La policía dijo que el agresor no estaba afiliado a ninguna pandilla.

Brinsley, de 28 años, tenía cuando menos 19 arrestos en Georgia y Ohio y vivió una infancia complicada tan violenta que su madre le tenía miedo, declaró la policía. Brinsley también había despotricado en internet contra la policía y el gobierno y expresó desesperación de su propia vida, señaló Boyce.

La madre de Brinsley creía que su hijo tenía problemas mentales no diagnosticados y quizá tomaba medicamentos, señaló Boyce, quien dijo que las autoridades aún intentaban determinar si tenía enfermedades mentales.

Brinsley se acercó al coche patrulla desde atrás e hizo cuatro disparos; hirió de muerte a los agentes Rafael Ramos y Wenjian Liu, corrió hacia una estación del metro y finalmente se suicidó.

Horas antes, Brinsley había herido de bala a su ex novia en la casa de ella en las afueras de Baltimore y después difundió en internet mensajes amenazantes, incluido uno en el que decía que pondría “alas a los cerdos”, y referencias a un par de muertes relacionadas con la policía que habían desatado protestas de tinte racial en el país.

Los asesinatos de ambos policías intensificaron dramáticamente las tensiones que han persistido durante meses a causa de las muertes de los jóvenes negros.

La mentalidad de asedio era evidente en diversos memorandos que circularon en el Departamento de Policía de Nueva York, de 35.000 agentes, el más grande de la nación.

El sindicado advirtió en un mensaje que los agentes debían acudir a cualquier llamada con dos coches patrulla “al margen de la opinión del supervisor de patrullas” y no hacer arrestos “a menos que sea absolutamente necesario”. El presidente del sindicato de detectives dijo a los miembros en una carta que recorran las calles en grupos de tres, utilicen chalecos antibalas y estén alertas.

Por THOMAS HAYS, Associated Press