Leonardo Fernández: Dictadura derrotada

Leonardo Fernández: Dictadura derrotada

 

 

thumbnailleonardofernandezEste 5 de enero se da el primer paso para la recuperación de la democracia y el retorno a un verdadero sistema republicano en Venezuela, por primera vez en 17 años un Poder Público será autónomo y ejercerá las funciones que la Constitución le establece, pero ésta no es la instalación de un parlamento cualquiera, ni siquiera el triunfo electoral de una oposición a un gobierno democrático normal, ésta es la derrota por la vía democrática, constitucional y pacífica a una dictadura.





Por Leonardo Fernández

Esta proeza se logró gracias a la participación de millones de personas que salieron a votar, sin dejarse intimidar por las amenazas, chantajes y violencia durante la campaña.

El sistema que rige actualmente a Venezuela dista mucho de ser una democracia, este es un gobierno autocrático que solo permite las libertades en función de sus intereses, por ejemplo; se permite cierto grado de libertad de expresión siempre y cuando no sea muy incómodo para el gobierno, de lo contrario el medio es perseguido, censurado o comprado por la Boliburguesía.

La legitimidad de origen, es la carta que han usado para esconder todos los abusos que por años han caracterizado al gobierno, dijeron reconocer los resultados electorales y que con ello mostraban su talante democrático, pero la impugnación de 4 diputados como maniobra para tratar de desconocer la voluntad del pueblo es una muestra del verdadero rostro del Madurismo.

Sin embargo, todos los intentos por parte de la tiranía para desconocer lo que con votos expresó la ciudadanía tendrá dos consecuencias. La primera será desnudar un régimen autoritario que solo se interesa por la opinión del soberano cuando le es favorable y la otra será la de despertar a ese bravo pueblo que durante siglos ha combatido los tiranos más temibles y nunca se ha aminorado ante los déspotas.

En tal sentido, el deseo ferviente de todos los venezolanos es que la Asamblea Nacional logre instalarse con normalidad y que las amenazas de grupos violentos queden solo como una anécdota. Por su parte, las Fuerzas Armadas deben garantizar que esto suceda, manteniendo su comportamiento institucional, que los caracterizó el 6-D. Es mucho el camino que hay que recorrer para lograr la prosperidad, seguridad y justicia que anhelan los ciudadanos, pero hoy se inicia un camino para dejar atrás el oscurantismo y abrir espacios para la modernidad y progreso.