Maternidad Concepción Palacios, una institución en “parto de alto riesgo”

Maternidad Concepción Palacios, una institución en “parto de alto riesgo”

Protesta maternidad Concepción Palacios 1

  “Es muy fácil decirle a los pacientes desde un escritorio que todo está garantizado, mientras en los hospitales vivimos todo lo contrario”.

Nota de prensa





El señalamiento fue emitido durante una protesta que médicos, pacientes y sus familiares protagonizaron este miércoles, a las puertas de la maternidad Concepción Palacios, en Caracas, por el caos que sufre tal sede – referencia nacional que presta servicio a unas 300 personas al mes -, en momentos en que el gobierno nacional niega la crisis asistencial.

“Atravesamos graves problemas de infraestructura y de inseguridad, pero, principalmente, de insumos, material médico-quirúrgico y medicamentos, por lo cual debemos pedirle a quienes atendemos que los traigan”, manifestó la declarante, Moraima Hernández, vocera de la Sociedad Médica de la institución.

La galena refutó lo expuesto por la ministra de Salud, Luisana Melo, en el desarrollo del Período Extraordinario de Sesiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en Santiago de Chile, donde aseguró, entre otros aspectos, que en Venezuela no hay problemas sanitarios, se redujo la mortalidad infantil y se produce el 75% de las medicinas que se consumen en el país.

“Cada tres días tenemos que estar pidiendo insumos a la Dirección de Salud y al Servicio Autónomo de Elaboraciones Farmacéuticas (Sefar) porque no hay suficientes. Yo invito a la ministra a que salga de su oficina y vaya a los hospitales. No entendemos por qué no aceptan la ayuda humanitaria que se nos ofrece desde el exterior”, dijo.
Reveló que tuvieron que mudar la sala de partos al área de admisión por las precarias condiciones del lugar, viéndose obligados a referir pacientes a otros centros. Además, se confrontan problemas con la dotación de alimentos. “Algunos facultativos son del interior y, teniendo que vivir en los hospitales, se encuentran con que no están surtidos los comedores. Perciben sueldos por debajo del salario mínimo. En cuanto a los pacientes, nos traen 180 comidas pero son insuficientes: tratamos de que coman una vez al día”, aseveró.

Cómo honrar un juramento en tales condiciones

“Los últimos días tuvimos muchas inspecciones en sitios operatorios porque el aire del quirófano no funcionaba: los cirujanos soportaban hasta 25 grados centígrados”, denunció, a su vez, Francis Angulo, residente del postgrado de obstetricia.

“Casi nunca tenemos cupo para los recién nacidos prematuros; ellos necesitan apoyo y enfrentamos dificultades con los ventiladores mecánicos, las incubadoras, terapia de antibióticos, oxitocina, usamos soluciones de 100 cc en lugar de 500 cc”, afirmó.

“Una puérpera, con cuatro días sin comer, se desmayó por el sangrado y la demanda de la lactancia materna. Por otra parte, una madre sometida a histerectomía hizo infección de fascitis necrotizante, contaminando los quirófanos, por lo cual se detuvieron las cirugías ginecológicas”, aseguró la cursante ucevista.

“Hay muchas pacientes con trastornos hipertensivos, pero no contamos con los fármacos para controlarlas. Nos sentimos impotentes porque no tratamos a los pacientes como pacientes sino como familiares”, destacó, por su parte, María Cecilia Sánchez, también residente de postgrado.

Pariendo y sufriendo

“¿Dónde está el gobierno? Yo tengo que buscar las cosas con las uñas porque aquí no hay insumos para nada. ¿Dónde están las cosas?, habría que preguntarle a la ministra”, fue la interrogante de Belkis Coromoto La Rosa.
Proveniente de la región mirandina de Barlovento, deploró la situación bajo la cual atienden a su hija en esta maternidad desde hace tres semanas. “Los médicos quieren trabajar pero no tienen ni para papelería: a mí mandaron a comprar unos remedios y en lugar de récipe me escribieron lo que se necesitaba en envoltorios de gasa. Yo no tengo plata y debemos buscar comida y los fármacos en la calle”, se lamentó.

“La maternidad se ve bien bonita por fuera pero es otra cosa por dentro; no es solo mi hija: hay bastantes mujeres ‘pasando roncha’. Le digo a la ministra que, como mujer, se ponga en nuestros zapatos; y le digo a Venezuela que despierte”, reclamó.

“A mi niña tengo que comprarle tetero, agua mineral, suero, inyectadora, solo le dan las fórmulas”, fue el testimonio de Ana Gutiérrez, quien dio a luz hace dos semanas, el tiempo que tiene su criatura recluida en el sitio.

“Mi pequeña agarró una bacteria aquí y por no tener medicamentos estuvo malita. Finalmente, me lo consiguió mi familia en Barquisimeto, de donde yo vengo. Los médicos tienen razón para hacer este tipo de protestas por todas las necesidades que hay en la maternidad Concepción Palacios”, destacó.