Venezolanos venden su ropa usada para comprar comida

Venezolanos venden su ropa usada para comprar comida

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Con la crisis económica del país el negocio de las prendas de vestir usadas ha crecido. Así lo indican representantes de establecimientos de ropa de segunda mano, que aseguran que para el consumidor es una opción de rendir el dinero y para los que venden la ropa es una forma de completar el ingreso familiar, publica El Nacional.





Por ANA DÍAZ

Fotos Reuters

 

“La gente vende su ropa usada para comprar comida”, dijo Yoliver Espinoza, encargada de la tienda Boutique su Confidente, ubicada en Chacaíto. Espinoza asegura que esta tendencia se ha recrudecido los últimos meses y que los proveedores manifiestan abiertamente que limpian el clóset para obtener una entrada extra y cubrir los gastos del grupo familiar, fundamentalmente de alimentos.

Precisó que cada vez acude más gente en los días de atención a los proveedores (de martes a sábado de 10:00 de la mañana a 3:00 de la tarde) para vender los artículos, que deben estar en buen estado, lavados y planchados.

La tienda se llena de compradores durante los mediodías y a la hora de salida del trabajo; con más intensidad, las fechas de quincena. “Desde hace dos años, cuando el precio de la ropa comenzó a dispararse, vengo a este sitio y ahora con más razón, porque no hay sueldo que rinda”, manifestó Carolina Salazar, docente.

“Anteriormente compraba la ropa en el mercado de El Cementerio, pero se puso muy cara: una blusa cuesta 8.000 bolívares. Una amiga me habló de esta tienda y aquí pude comprar 2 piezas por menos de ese precio”, indicó Ana Díaz, estudiante de 19 años de edad.

Un jeans de marca para caballero, dama y niños se consigue en 8.000, 7.000 y 5.000 bolívares, respectivamente, en las tiendas de segunda mano.

Sin embargo, la inflación se deja ver en estos espacios: En octubre 2016 en los comercios de ropa de segunda mano, un jeans costaba entre 600 y 1.200 bolívares. Un flux que valía 2.500 bolívares, hoy cuesta 6.000 bolívares.

Los jeans más corrientes se pueden comprar a partir de 1.500 bolívares; las camisas formales de caballero, a 2.500 y 3.000 bolívares, y la ropa de bebé y niños desde Bs 1.000 la pieza.

Espinoza destacó que desde diciembre pasado –cuando se hizo cargo de la tienda– hasta la fecha las ventas aumentaron 50% y los precios al consumidor subieron entre 5% y 10% en el mismo período.

Espinoza señaló que en diciembre la venta fue abundante, lo cual indica que “para mucha gente los estrenos fueron de segunda mano”.

La clientela abarca ahora al consumidor de clase media, reseñan las vendedoras, que aseguran que anteriormente los compradores eran personas de bajos recursos o buscadores de vestuario para obras de teatro.

La propietaria de un local en el centro de Caracas, que solicitó no mencionar su nombre, narró que inició el negocio hace cuatro meses como “una especie de venta de garaje y me ha ido muy bien”. Se trata de un local pequeño en el que la mayoría del vestuario es femenino: una blusa cuesta entre 5.000 y 8.000 bolívares y un jeans entre 8.000 a10.000 bolívares.

Ella abre los fines de semana y compra las piezas a personas que se van del país. Estas piezas son ofrecidas principalmente a través de Internet.

La Cifra

5.000 bolívares cuesta un par de zapatos de vestir, de segunda mano, para damas, mientras que para niños están a 1.500 y 3.000 bolívares.