El primer semestre cerró con inflación de 176,2%

El primer semestre cerró con inflación de 176,2%

(Foto Reuters)
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Las cifras correspondientes al comportamiento económico durante los seis primeros meses del año no son alentadoras. El índice de precios al consumidor, que miden el Banco Central de Venezuela y el Instituto Nacional de Estadísticas, se ubicó en 176,2% al cierre del primer semestre, afirmó una fuente vinculada con el ente emisor. En junio la inflación se situó en 22,3% y la anualizada en 487,6%, publica El Nacional.

Blanca Vera Azaf
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Además del alza de los precios, la escasez de productos regulados —como alimentos y artículos de higiene personal— ha afectado severamente a la población. Solo en la zona metropolitana de Caracas, la ciudad más abastecida del país, alcanzó la cifra promedio semestral de 85%, según Datanálisis.

El presidente de la firma, Luis Vicente León, explicó que cuando comenzaron las fallas de inventario en los comercios formales parte de la población se comenzó a abastecer de productos regulados a través de bachaqueros. El problema ahora es que estos revendedores ya no tienen mercancía, lo que disminuye la disponibilidad en los hogares.

El economista Ángel Alayón considera que el primer semestre de 2016 se caracterizó por no atender las causas principales de los desequilibrios económicos. “La inflación y la escasez son el resultado inevitable de las políticas económicas. El gobierno no se preparó para la caída de los precios del petróleo, lo que profundizó la crisis”, indicó.

Recordó que el Ejecutivo hizo una promesa en materia cambiaria que no se cumplió, pues no existe un mercado en el que las empresas puedan participar y comprar materia prima: “El control de precios sigue desestimulando la producción. Las empresas estatales fabrican muy poco y no compensa la caída de la producción privada”.

“La escasez crea una fuerte presión sobre los precios. Los grandes recortes en las importaciones se han traducido en el ajuste más duro que se ha hecho en la historia. Lo peor de todo es que este recorte no se traduce en beneficios para la población”, señala el economista Carlos Miguel Álvarez.

¿Qué se puede esperar? Lo que más le preocupa a Álvarez para el siguiente semestre es que el gobierno no tome las medidas económicas necesarias para solucionar los problemas. De allí que afirme que la inflación continuará en aumento.

También se refirió a la distorsión de las tasas cambiarias que son marcadoras de los precios. “Por un lado se deprecia el Sistema de Divisas Complementarias y ahora muchos precios se fijan con base en ese tipo de cambio. Sin embargo, las liquidaciones de divisas para el sector privado que se hacen a esa tasa son menores a las que se aprueban por el Sistema de Divisas Protegidas, lo que se notará mucho más en el segundo semestre”, indicó Álvarez.

León explicó que debido a la escasez de productos esenciales y del aumento de los precios de los pocos que se venden a través de bachaqueros, está surgiendo el llamado contrabando interno. Aseguró que los productos regulados ya no están siendo contrabandeados en la frontera para ser vendidos a un precio mayor en Colombia. “Este fenómeno con seguridad crecerá en el segundo semestre y los productos estarán disponibles a precios sumamente altos”, aseguró.

Destacó que en este momento el bachaqueo internacional no funciona porque los precios son tan altos que no vale la pena vender los productos en Colombia. “Lo que se consigue a precio regulado se queda en el país y se revende internamente. Además, los productos colombianos son competitivos por los altos precios de los bienes que se venden en Venezuela”.

Los tres economistas descartan que el gobierno logre controlar la inflación y la escasez en lo que resta del año. Aseguraron que las colas para comprar productos regulados serán cada vez más largas. El inconveniente central, expresaron, es el colapso del modelo económico, que se evidencia en la caída de la producción y del precio del petróleo.

La Cifra
487,6% es la inflación anualizada, mientras que la de junio se situó en 22,3%, según una fuente vinculada con el BCV