Ex detenido de Guantánamo regresó a Uruguay desde Venezuela

Ex detenido de Guantánamo regresó a Uruguay desde Venezuela

Jihad Deyab (Foto Reuters)
Jihad Deyab (Foto Reuters)

 

El ex preso de la cárcel estadounidense de Guantánamo, el sirio Jihad Diyab, regresó a Uruguay luego de haber desaparecido y ser hallado en Venezuela, informó el martes el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa a la prensa.

“Incluso vino comiendo en el avión. Yo no lo he visto pero me han informado. Con toda seguridad le van a dar el alta porque no tiene ningún inconveniente médico”, dijo el ministro a la web Montevideo Portal, luego del retorno del sirio.





Diyab fue detenido en Venezuela tras presentarse en el consulado uruguayo en Caracas, pidiendo ser trasladado a Turquía donde reside su familia.

El ex preso de Guantánamo ha manifestado reiteradamente su deseo de no permanecer en Uruguay, adonde llegó a fines de 2013 junto a otros cinco exreclusos gracias a un acuerdo entre los gobiernos uruguayo y estadounidense.

Nin Novoa ha señalado reiteradamente que las autoridades turcas no recibirían a Diyab y dijo a Montevideo Portal que intentarán reiniciar los trámites para que su familia llegue a Uruguay.

Actualmente se encuentra en un hospital capitalino pasando por chequeos de salud.

El mediador del gobierno para los refugiados de Guantánamo, Christian Mirza, dijo el domingo a la AFP que los detalles del retorno del sirio se mantendrían “en reserva para preservar su estabilidad”. “Consideramos que ha estado muy expuesto”, indicó.

El activista estadounidense Andrés Conteris había informado vía telefónica a la AFP en Caracas que “tres fuentes independientes entre sí”, que prefirió mantener en el anonimato, filtraron que el sirio había iniciado una huelga de hambre tras “enterarse que las cancillerías de Venezuela y Uruguay negociaban su deportación a Uruguay”.

Diyab esperaba ser enviado a Turquía o un tercer país para reunirse con su familia, algo que estaba gestionando con el Comité Internacional de la Cruz Roja.

El expreso Diyab estuvo recluido en Venezuela en la sede de la policía secreta, donde no pudo ser visitado por el activista Conteris ni por su abogado estadounidense, Jon B. Eisenberg.

Las autoridades venezolanas nunca se pronunciaron sobre el caso.

AFP