¿A dónde van a llegar?, por Juan Pablo Guanipa

¿A dónde van a llegar?, por Juan Pablo Guanipa

thumbnailjuanpabloguanipaEl daño que quienes gobiernan este país han hecho, siguen haciendo y están dispuestos a hacer en el futuro cercano, antes de su inevitable salida del poder, luce irreparable. Es irreparable en cada una de las vidas que se han perdido por la desnutrición, por la falta de medicamentos o por el hampa impune. Es irreparable por las secuelas que todo lo que está pasando pueden dejar en muchos compatriotas. Irreparable en la situación familiar de quienes han decidido irse del país, algunos de los cuales volverán y otros no. Venezuela nunca será la misma. Eso no quiere decir que no nos vamos a recuperar. Claro que nos vamos a encontrar con un futuro mucho mejor, lleno de oportunidades y realizaciones, pero el costo que hemos pagado por el error que como sociedad cometimos, es alto, muy alto.

En este momento, quienes ostentan el poder, insisten en mantenerlo aunque eso siga costando vidas y acabe con lo poquísimo de democracia que queda. Para lograr sus fines parecieran dispuestos a todo. En el plano interno, pretenden que el pueblo sea sumiso, que ni piense ni disienta. Pretenden que aceptemos que el gobierno cada cierto tiempo nos va a llevar unas bolsas de comida a nuestras casas, cuyo costo debemos pagarlo sin ni siquiera saber su contenido. Aspiran a que aceptemos vivir en la indigencia, sin alimentos, sin medicinaspara las enfermedades, contando sólo con lo que ellos puedan proveer producto de su ineficacia como gobierno, como únicos empresarios que aspiran ser y como personajes profundamente corrompidos. Buscan que admitamos vivir en medio de una profunda y cada vez más sanguinaria inseguridad en mucho producto de su misma ineptitud y anti valores. Creen que debemos resignarnos a la primitividad en materia de servicios públicos, a no contar con agua, a no tener electricidad constante, a no lograr un buen servicio de transporte público, a perder cada día calidad de vida. Y quien quiera enfrentarse a eso, debe someterse a la represión, a ser perseguido por terrorista, golpista y desestabilizador. Lo que ha hecho esta gente en materia de persecución política los pone al nivel de las más férreas dictaduras del continente.

En el plano internacional, tratan de no mostrarse aislados, para lo cual, luego de agredir y tratar de aniquilar instancias tan importantes como la Comunidad Andina de Naciones y la misma Organización de Estados Americanos, organizan diversos encuentros internacionales, envían sus representantes a otras partes del mundo y gastan miles de millones de dólares en una promoción totalmente distanciada de la realidad que vivimos en Venezuela. Además de eso, se dedican a regalar dinero en préstamos a fondos perdidos, en venta de petróleo a precios subsidiados y con demasiadas facilidades de pago o en la construcción de obras en otros países con la única finalidad de lograr apoyos políticos.





6 de diciembre de 2015 y 1 de septiembre de 2016 son fechas útiles para demostrar que quienes gobiernan perdieron el apoyo popular, pero ellos no se conforman. Parecen dispuestos a todo. Han utilizado los poderes públicos como súbditos de sus pretensiones. Han irrespetado a la disidencia y al mismo pueblo que alguna vez los apoyó. Hoy el Estado Nueva Esparta, por los deplorables sucesos de Villa Rosa y por la realización de la Cumbre de los Países No Alineados, es el estado con más abusos y persecuciones políticas del país. El gobierno parece dispuesto a sobrepasar todos los límites de la decencia, de la democracia, del respeto. Su único objetivo: permanecer en el poder al costo que sea. Por eso es fundamental que los ciudadanos que queremos cambiar a nuestra Patria y que sabemos que somos la inmensa mayoría, nos llenemos de coraje y de prudencia. Seguimos adelante en nuestro objetivo del revocatorio este año sin nada que nos haga desviarnos de esa mira. El futuro nos compromete.

Juan Pablo Guanipa V.
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@JuanPGuanipa