Análisis: Oposición venezolana rearma su estrategia tras golpe electoral del CNE

Análisis: Oposición venezolana rearma su estrategia tras golpe electoral del CNE

Miles de manifestantes marchan en apoyo al referendo revocatorio del mandato del presidente Nicolás Maduro en Caracas, el jueves 1 de septiembre de 2016. (AP Foto/Ariana Cubillos)
Miles de manifestantes marchan en apoyo al referendo revocatorio del mandato del presidente Nicolás Maduro en Caracas, el jueves 1 de septiembre de 2016. (AP Foto/Ariana Cubillos)

 

La oposición venezolana buscaba este jueves rearmar su estrategia de presión contra el presidente Nicolás Maduro, tras el anuncio del poder electoral que sepulta su intención de sacarlo del poder este año mediante un referendo revocatorio.

AFP





La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) anunciará en las próximas horas acciones legales y de protesta para insistir en el revocatorio, pese a que el Consejo Nacional Electoral (CNE), al que acusa de servir al gobierno, anunció la noche del miércoles que la consulta se efectuaría “a mediados del primer trimestre de 2017”.

 

Esa fecha imposibilita un cambio de gobierno. La ley estipula que, para que haya nuevas elecciones, el referendo debe realizarse antes del inicio del cuarto año de mandato, que Maduro cumplirá el 10 de enero de 2017.

 

“Violan el derecho de los venezolanos a salir del presidente mediante la vía constitucional del referendo. Lo que viene es una protesta masiva, pacífica, contundente, enérgica”, dijo este jueves el vocero de la MUD, Jesús Torrealba, quien agregó que también definirán un “camino legal” para lograr un cambio de gobierno.

 

La oposición considera que el referendo es una “válvula de escape” al enorme malestar popular por la crisis económica, con una agobiante escasez de alimentos y medicinas, y una inflación que el FMI calcula en un 720% para este año.

 

Maduro, quien este jueves debía intervenir en la Asamblea General de la ONU -en su lugar lo hará la canciller Delcy Rodríguez-, aún no reacciona al anuncio del CNE. Pero el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, celebró con ironía: “¡No te vistas, que no vas!”.

 

“Ahora es un hecho cierto lo que siempre dijimos, que era absolutamente imposible en 2016. Le mintieron a sus seguidores”, aseguró el dirigente chavista Jorge Rodríguez, quien agregó que es posible que tampoco se realice en 2017.

 

– Cuesta arriba –

Pero aún falta una etapa antes de ir a referendo. El CNE estableció que la recolección de cuatro millones de firmas (20% del padrón electoral) necesarias para llamar a la consulta, será del 26 al 28 de octubre, bajo condiciones que la MUD considera “inconstitucionales”.

 

El CNE decidió que el 20% corresponda al registro electoral de cada estado, y no a nivel nacional, lo que pone las cosas cuesta arriba para la MUD pues con un solo estado que no logre el mínimo de firmas, el proceso quedará invalidado.

 

“La indignación es un tremendo combustible político. Lo del 20% (…) no es que es absurdo, sino que la Constitución dice claramente que es nacional”, afirmó la analista Colette Capriles.

 

Además, el CNE aprobó 5.392 máquinas de registro de firmas y huellas para esa etapa en función de cuatro millones de personas, mientras la MUD pedía 19.500 para los 19 millones de electores venezolanos, esperando un masivo apoyo, que incluso sobrepase los 7,5 millones de votos requeridos para revocar a Maduro.

 

“El CNE aprobó las peores condiciones posibles para el 20%. El sesgo político de la decisión es innegable”, consideró el experto en asuntos electorales Eugenio Martínez.

 

– Los peligros se aceleran –

Ante el anuncio del CNE, los analistas advirtieron de varios riesgos. Para Luis Vicente León, presidente de la firma Datanálisis, “todos los peligros se aceleran porque se bloquea a las mayorías” y los riesgos de “conflicto aumentan”.

 

“El peligro más grave es que la oposición se fracture frente a la decisión de qué hacer”, pero también “puede haber un problema para Maduro porque puede desatar los monstruos internos dentro del chavismo y dividir el sector militar”, aseguró a la AFP.

 

Francine Jácome, directora del Instituto Venezolano de Estudios Sociales y Políticos, coincidió en que “el gobierno busca dividir a la MUD y “generar focos de violencia” que llevarían a “mayor represión y paralización del proceso revocatorio”

 

Para los analistas, la recolección de firmas sería de por sí un referendo. Ocho de cada 10 venezolanos, según Datanálisis, quiere cambiar al gobierno. Pero es posible el desánimo de la gente y el desgaste de la oposición.

 

“Es muy difícil que la gente firme y vote si sabe que quedará el mismo gobierno. Aunque todo dependerá de cómo se deteriore la situación”, aseguró a la AFP Martínez.

 

Si el referendo se realiza después del 10 de enero de 2017 y Maduro pierde, el mandato lo concluirá su vicepresidente, que actualmente es Aristóbulo Istúriz, quien dijo la semana pasada a la AFP que no le “pasa por la cabeza” ser presidente, pues está seguro de que Maduro gobernará hasta 2019.

 

La MUD ha intentado mantener movilizados a sus partidarios, pero esa estrategia ha perdido impulso tras la marcha  multitudinaria del 1 de septiembre en Caracas.

 

“El gobierno busca desmotivar, pero podría tener el efecto contrario ante la indignación”, aseguró Jácome.

 

En este panorama, los analistas advierten que un empeoramiento de la crisis económica en 2017 podría ser leña al fuego para un estallido social.