Médicos condenan la manera irresponsable en que el Gobierno ha enfrentado epidemia de difteria

Médicos condenan la manera irresponsable en que el Gobierno ha enfrentado epidemia de difteria

Tulio Medina holds a photo of his daughter Eliannys Vivas, who died from diphtheria, at the front porch of his home in Pariaguan, Venezuela January 26, 2017. Picture taken January 26, 2017. REUTERS/Marco Bello
Tulio Medina con una foto de su hija Eliannys Vivas, quien murió de difteria en Pariaguán (REUTERS/Marco Bello)

 

“La difteria es un autogol en Venezuela”, expresó Julio Castro, médico infectólogo del Instituto de Medicina Tropical, para señalar explícitamente la manera irresponsable en que el gobierno ha enfrentado la epidemia de la enfermedad, publica El Nacional.

“Es una enfermedad controlada por vacunas. Produce una bacteria que la mayoría de las veces se porta en la garganta (…) (Pero) Si tienes un número de personas suficientemente vacunadas, no habrá epidemia”, explicó al Circuito Éxitos.





Castro recordó cómo la difteria afectó a la población de Rusia en la década de 1960: “Fue una epidemia de cinco años. Estuvo relacionada con la inestabilidad socioeconómica y la alteración del sistema de salud”.

Al relacionar la epidemia de Rusia con la de Venezuela, el experto apunta que la tasa de vacunación contra la enfermedad es, desde un punto de vista general, de apenas 40%, mientras que en las zonas alejadas se ubica en 20%, lo cual califica de irresponsable y grave.

Además de esta enfermedad, el infectólogo destacó la crisis de la malaria en Venezuela: “Es el peor país respecto al combate de la malaria, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud. Cualquier ministro de Salud que no la controle debería irse”.

“(En Venezuela) ves tuberculosis, malaria, difteria, VIH. No hay una sola cosa que podamos decir que haya mejorado”, agregó.

A su juicio, la situación tiene una connotación incluso en derechos humanos: “Aquí hay un tema de exterminio. Me costaría pensar que venezolanos como yo tengan un interés formal en acabar con otros venezolanos. La desidia puede ser tan grande que tocará límites. Es un asunto legal”, expresó.