Maduro lleva al país hacia el aislamiento con su Constituyente

Maduro lleva al país hacia el aislamiento con su Constituyente

El presidente, Nicolás Maduro. Foto: EFE
El presidente, Nicolás Maduro. Foto: EFE

 

El mundo se le está haciendo chiquito al chavismo y se le podría reducir aún más si el presidente Nicolás Maduro insiste en elegir, este domingo 30, la polémica Asamblea Nacional Constituyente y si ese organismo no sólo redacta una nueva Constitución sino que disuelve a la Asamblea Nacional dominada por la oposición y remueve de su cargo a la fiscal general de la República, la ahora voz disidente Luisa Ortega Díaz.

Por Juan Francisco Alonso / Diario Las Américas





La advertencia fue formulada por el experto en leyes internacionales Raúl Arrieta y el politólogo Luis Salamanca, quienes aseguraron que si el mandatario no da marcha atrás a la propuesta de modificar la máxima ley de la nación, la presión internacional aumentará, lo cual podría conducir al aislamiento total del país.

“La comunidad internacional no acepta la Constituyente. La Unión Europea (UE), por ejemplo, ha dicho que la desconocerá y ello podría conllevar al desconocimiento del régimen de Maduro, que es quien ha impuesto la revisión, agravando la situación de alejamiento del mundo que ya vivimos”, apuntó Arrieta, quien alertó: “Hay un conjunto de sanciones y medidas que no se han aplicado y que países como Estados Unidos o la propia UE aplicarán si no sus llamados a la sensatez no son escuchados, y de ocurrir Venezuela podría verse aislada totalmente”.

En similares términos se pronunció Salamanca, quien afirmó: “El mundo democrático está presionando a Maduro para que no haga la Constituyente, pero si esa presión no resulta se tomarán más medidas, porque Venezuela se ha vuelto un problema no solo para los vecinos y la región sino para otros continentes. La Organización de Estados Americanos (OEA) seguramente volverá a tratar el tema venezolano, lo mismo que el Mercado Común del Sur (Mercosur), mientras que Washington podría aplicar más y más duras sanciones, lo mismo que la UE”.

El miércoles, tras anunciar que prohibía la entrada a EEUU a otros 13 funcionarios chavistas, y que además congelaba sus bienes en el país, entre los cuales destaca la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, el Departamento del Tesoro en Washington dejó claro que en breve se podrían producir más medidas de esta naturaleza. “Cualquier persona que se incorpore a la Constituyente se expone a sanciones de EEUU”, con lo cual las 545 personas que podrían integrar la instancia encargada de reescribir la Constitución podrían ser blanco de sanciones.

Posibles escenarios

Para los expertos el papel que la comunidad internacional jugará en las próximas semanas en la crisis venezolana será preponderante.

“EEUU no sancionó a Petróleos de Venezuela (Pdvsa) porque esa es su última carta y más radical de todas, pero seguramente podría terminar usándola si ve que las otras medidas no resultan”, afirmó Salamanca.

A mediados de este mes, el presidente Donald Trump emitió un comunicado, en el cual alertó que su país “no se quedará quieto mientras Venezuela se desmorona. Si el régimen de Maduro impone su Asamblea Constituyente el 30 de julio, EEUU tomará fuertes y prontas acciones económicas”.

Días después voceros de la Casa Blanca y de otros organismos han reconocido que estudian ampliar los castigos a otras áreas claves, como la congelación de los pagos por la venta de petróleo, lo cual causaría un daño letal a la ya maltrecha economía del país.

Venezuela exporta diariamente a EEUU 764.000 barriles diarios del crudo, de acuerdo a cifras del Departamento de Energía, lo cual al precio actual equivalen a unos 30,6 millones de dólares por día y como la venta de petróleo representa más del 95% de las divisas del país, cualquier medida que las afecte representa un gravísimo riesgo para las finanzas públicas.

Pero no solo la venta de crudo venezolano podría ser el blanco de Washington, sino también las exportaciones de crudo estadounidense hacia ese país, las cuales rondan entre los 100 y 200.000 barriles diarios de productos y crudo ligero, lo cual obligará a Caracas a adquirirlos a precios superiores en Europa o Asia.

Este escenario no es bien visto en la oposición, donde se teme que acciones de esta naturaleza produzcan los mismos efectos que en Cuba ocasionó el embargo; es decir que refuerce al régimen y asegure su permanencia en el poder, lejos de expulsarlo.

“Esto no es un juego de PlayStation. Es la vida real. Las sanciones generales empeorarían dramáticamente lo que vivimos hoy. Es incomparable”, escribió recientemente el analista Luis Vicente León.

Venezuela padece en la actualidad una aguda escasez de alimentos y medicinas, el cual en algunos rubros ronda el 70% debido que la política de expropiaciones y de controles de precios han reducido al mínimo la producción nacional y depende, en buena medida, de las importaciones, también limitadas por la caída de los precios del petróleo. Por ello, las eventuales sanciones a la venta de petróleo agravarían este ya complejo cuadro.

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