José Ignacio Guédez: Andrés Velásquez tiene con qué

José Ignacio Guédez: Andrés Velásquez tiene con qué

 

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Decir “Andrés tiene con qué” es más que un simple slogan de campaña, porque en el caso de Andrés Velásquez son muchas las razones que sustentan su propósito de recuperar a Guayana y convertirse de nuevo en gobernador del estado Bolívar. Nuevamente fue víctima de acuerdos cupulares desde una capital cada vez más ajena a las realidades locales, donde se sigue cometiendo el mismo error de creer que unos partidos, que en el interior suelen ser cascarones vacíos, pueden funcionar a control remoto y sin liderazgo. Creen en la autosuficiencia de una unidad corporativa de dos o tres franquicias que sumadas no llegan al 10% de representatividad, para prescindir de los nombres que llevan años construyendo una alternativa desde las bases del pueblo. Pero tampoco será la primera vez que Andrés les dé una lección.

Velásquez tomó una decisión hace dos años que no fue valorada en su justa medida hasta ahora. Sabiendo que su prioridad era la recuperación de su estado, declinó a su nominación como diputado para dedicarse a la campaña regional. No faltó quien calificara ese gesto como un error, y por supuesto que muy pocos luego lo retribuyeron, desconociendo su posicionamiento natural. Pero a la luz de los acontecimientos recientes, resulta realmente meritoria esa decisión que avala su seriedad y desprendimiento. Desde entonces volvió a recorrer el extenso territorio del estado Bolívar bajo la bandera de la “Guayana Grande” que alguna vez él encarnó con una gestión todavía hoy recordada y muy bien valorada, que le mereció una súbita candidatura presidencial que hizo historia, más allá del dudoso resultado final manchado también por acuerdos cupulares de la hegemonía de turno que terminó prefiriendo la izquierda militarista de Chávez al centrismo democrático que había demostrado ya que sabía gobernar en favor de las mayorías pero con estricto respeto a las minorías y al estado de derecho. Fue hijo de la descentralización, y su épica nacional todavía tiene vigencia en una revancha histórica que está a punto de concretarse y que sigue teniendo una pertinencia demoledora.

Andrés fue el primer gobernador que realizó un presupuesto participativo, fue el primero también en crear un convenio con el CONAC para un programa social con el maestro Abreu que luego se convirtió en referente internacional. La cultura, el turismo y la educación despegaron como cohetes mientras se llevaban a cabo grandes obras de infraestructura hoy todavía vigentes. Fue la época más productiva de ese estado y a pesar de haber sido el primer gobernador al que no le aprobaron en cámara el presupuesto, su gestión en materia social, salud y vivienda todavía se recuerda. Todo con una transparencia inédita para la época y un sentido institucional aleccionador. El líder sindical se había convertido con éxito y en tiempo récord en un gerente público.

Andrés fue quizá el referente de mayor peso de la izquierda democrática que no cayó en el espejismo de Chávez a quien combatió desde el primer día, consiente de que todo militarismo es de derecha y antidemocrático. Desde entonces no ha descansado un día, ejerciendo una oposición férrea y gallarda a la tiranía local como a la nacional, como ha quedado evidenciado en tantos episodios entre los que destaca su forcejeo a las puertas del CNE para que se anunciaran los resultados del referéndum sobre la reforma constitucional que la oposición había ganado contra todo pronóstico. No hay intermitencia ni improvisación en Andrés Velásquez, porque su lucha ha sido permanente, manteniendo proyección nacional pero con los pies sembrados siempre en su querida Guayana que debe convertirse en la punta de lanza de la nueva Venezuela productiva y del trabajo digno que más temprano que tarde veremos florecer de la mano de líderes auténticos.

Andrés Velásquez nunca ha sido Secretario General de su partido y nunca ha impuesto una decisión. Su liderazgo es natural y trasciende a su propia organización. Algo quizá difícil de entender y hasta de creer en la actual realidad política. Cuando nadie quería dar la cara en la MUD para anunciar que iríamos a las regionales, Andrés asumió la vocería sin ningún cálculo político, hablándole al país con lapidaria honestidad. Por todas estas cosas es que podemos decir, como convicción y no como propaganda, que Andrés sí tiene con qué. Es la hora de los cuartos bate, de los luchadores a tiempo completo que no tienen tarifa, de los demócratas comprobados y de la gente honesta y capaz que sabe gobernar. Normal que muchos le quieran trancar el paso, pero la última palabra la tiene ahora el pueblo del estado Bolívar. En La Causa R nos sentimos orgullosos de su lucha y de lo que representa.

JOSÉ IGNACIO GUÉDEZ

Secretario General de La Causa R

Secretario de la Asamblea Nacional

Twitter e Instagram: @chatoguedez