Clérigo opositor alcanza acuerdo con gobierno de Pakistán

Clérigo opositor alcanza acuerdo con gobierno de Pakistán

El clérigo opositor Tahirul Qadri anunció hoy que ha logrado un acuerdo con el Gobierno de Pakistán para garantizar que las elecciones previstas para los próximos meses sean democráticas e instó a abandonar la protesta a sus miles de seguidores congregados en el centro de Islamabad.

Según los medios locales, Qadri compareció a última hora del jueves ante sus seguidores y explicó que el Ejecutivo paquistaní ha accedido a que el primer ministro provisional que debe tomar las riendas del país cuando en marzo se disuelva el Gabinete sea elegido con su consenso.





Entre aplausos y vítores de sus seguidores, que lo han acompañado desde que su larga marcha llegara en la noche del pasado martes a Islamabad, el clérigo calificó de “triunfo” la negociación mantenida durante la jornada con una delegación gubernamental y multipartita.

Según el texto del acuerdo, ratificado por el presidente del país, Asif Ali Zardari, todos los candidatos a los comicios legislativos deberán recibir el visto bueno de la Comisión Electoral, cuya composición se decidirá en una nueva ronda negociadora el próximo 27 de enero.

La disolución de la Asamblea Nacional tendrá lugar a mediados de marzo, como ya estipulaba la Constitución paquistaní, y las elecciones se celebrarán en una fecha por determinar dentro de los noventa días siguientes, posiblemente en mayo, tal y como estaba previsto antes de que Qadri iniciara su movimiento de protesta.

Qadri, prácticamente un desconocido hasta hace unas semanas, irrumpió en la escena paquistaní el pasado diciembre para liderar una protesta social contra la corrupción del Gobierno de Pakistán, para el que pidió la dimisión.

El clérigo, un ex diputado que apoyó el régimen del ex jefe del Ejército Pervez Musharraf (1999-2007), había vivido en Canadá desde 2006, donde dirigía una organización religiosa y educativa llamada Minhaj ul Quran.

Qadri comenzó el pasado domingo su llamada larga marcha desde la ciudad oriental de Lahore y llegó un día después a la capital paquistaní.

Desde entonces ha ocupado el corazón de la ciudad y arengado a sus fieles desde el interior de una cabina blindada, poniendo en aprietos al Gobierno, muy debilitado ya por el estado de la situación de la seguridad y la crisis institucional que atraviesa el país.

Los apoyos políticos de Tahirul Qadri permanecen rodeados de misterio y han desatado una cascada de teorías entre los analistas y medios de comunicación, que no consiguen desvelar las motivaciones reales detrás de su movimiento de protesta. EFE