EEUU dividido sobre el derecho al aborto 40 años después de su legalización

EEUU dividido sobre el derecho al aborto 40 años después de su legalización

Foto archivo

El dictamen “Roe vs Wade” que abrió la puerta al aborto legal en Estados Unidos cumple hoy 40 años con una fuerte polémica abierta entre los que defienden la práctica y los que se manifiestan en contra.

El fallo del Tribunal Supremo concluyó que una mujer, junto con un equipo médico, podría optar por abortar en los primeros meses de embarazo sin restricciones legales, aunque con restricciones en los meses tardíos, basándose en el derecho a la privacidad.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, subrayó hoy su compromiso con la protección de la salud y la libertad reproductiva de las mujeres y defendió el “principio básico” de que el Gobierno “no debería inmiscuirse” en los asuntos familiares privados.





“Las mujeres deben poder tomar sus propias decisiones sobre su cuerpo y su salud”, afirmó el mandatario en un comunicado.

Los republicanos, por su parte, han tratado de combatir durante años “Roe vs Wade” con leyes estatales para restringirlo.

El Instituto Guttmacher, una ONG especializada en asistencia reproductiva, señaló que el pasado año 19 estados promulgaron 43 provisiones para limitar el acceso al aborto.

Ocho estados obligan a las mujeres a hacerse una ecografía para ver el estado del feto antes de someterse a un aborto, después de que el estado de Virginia aprobase esa medida el año pasado.

Según una encuesta reciente de la cadena de televisión NBC y el diario The Wall Street Journal, el 39 % de los estadounidenses dicen que aprueban el dictamen, mientras que el 18 % asegura estar en contra y el 41 % apunta que no sabe lo suficiente como para tener una opinión.

Aun así, el 70 % sostiene que no le gustaría que la decisión fuese revocada, la cifra más alta de apoyo a mantener esta ley desde que se realizó la encuesta por primera vez en julio de 1989, cuando logró el 58 % de apoyo.

La encuesta fue realizada entre el 12 y el 25 de enero a 1.000 adultos y tiene un margen de error de 3,1 puntos porcentuales.

El 22 de enero de 1973, el Tribunal Supremo de EE.UU. dictaminó en el caso conocido como “Roe v. Wade” que una ley estatal de entonces en Texas violaba el derecho constitucional al “debido proceso”, establecido en la 14 Enmienda.

El caso fue presentado en nombre de Norma McCorvey, que utilizó el pseudónimo “Jane Roe”, y retó esa ley estatal que permitía el aborto sólo para salvar la vida de la mujer. En aquella ocasión, 30 de los 50 estados tenían leyes similares a la de Texas.

El dictamen, por siete votos a favor y dos en contra del Supremo, determinó que la decisión de una mujer a abortar está protegida por su derecho a la vida privada.

El Supremo indicó que el Estado no puede prohibir el aborto en el primer trimestre, pero dejó abierta la puerta a que los estados impongan regulaciones a partir del segundo trimestre, o incluso prohibir el aborto en el último trimestre, cuando el feto es viable fuera del útero.

El fallo judicial reúne en Washington todos los años a grupos en contra y a favor del aborto. El grupo de planificación familiar Planned Parenthood ha convocado actos locales para celebrar hoy “40 años de justicia reproductiva”, según informó en su página web.

Por su parte, los grupos en contra del aborto celebrarán el próximo 25 de enero la “Marcha por la Vida” que anualmente recorre las calles de la capital estadounidense hasta las escaleras del Tribunal Supremo.

Este año el lema es “40=55M”, con la que quieren recordar que en 40 años de vigencia de esta ley se han realizado 55 millones de abortos, una cifra que según señalan es comparable a la suma de la población de California y Nueva York.

La congresista republicana, Michele Bachmann, dijo hoy en su cuenta de Twitter que “toda vida es valiosísima” y aseguró que continuará luchando por “el derecho a la vida”.

Los defensores de esta ley señalan que antes las mujeres privilegiadas viajaban fuera del país para que les practicaran un aborto seguro y legal, mientras que otras se sometían a procedimientos caseros o acudían a clínicas furtivas sin higiene poniendo en peligro su vida.

A favor o en contra, las cuestiones morales y políticas sobre este asunto continúan vigentes cuarenta años después. EFE