El día del amor se viste de rojo

El día del amor se viste de rojo

Como si de una partida de póquer se tratara, el rojo, con cierto descaro y sin pudor alguno, apuesta fuerte y se instala en el armario femenino con la intención de vestir a la mujer con amor y pasión y así, de paso, celebrar el día de los enamorados, San Valentín.

Esta temporada, el rojo brilla con fuerza y luz propia y se convierte en el protagonista de la noche. Son muchos los creadores que proponen vestirse de rojo pasión, tono perfecto para las rubias de piel blanca, aunque las pelirrojas y las morenas también puede elegirlo: siempre es favorecedor.

“A priori, muchas mujeres lo evitan. Prefieren no llamar la atención y optar por un tono menos llamativo”, ha explicado a EFEstilo el diseñador argentino Roberto Torretta, quien ha dicho que “el rojo es un tono que transmite seguridad, además de inspirar confianza en quien lo lleva”.

Al veterano diseñador Elio Berhanyer también le gusta el rojo, pigmento al que ha recurrido en muchas ocasiones para crear vestidos de alta costura. “El rojo favorece, resulta atractivo”, dice el diseñador, quien recuerda un vestido rojo de gasa con finos tirantes y un rosetón de pedrería que realizó en un luminoso rojo.

Color cálido, asociado con el sol, el rojo simboliza el poder, la fuerza, el amor y la pasión. Es un tono que se asocia con la vitalidad y la ambición, además de aportar confianza en uno mismo, coraje y actitud optimista ante la vida.

Ligado al principio de la vida, este atractivo pigmento también expresa sensualidad, osadía, virilidad, erotismo, sexualidad y energía.

En algunas culturas, este color denota pureza, alegría y celebración. Por ejemplo, en la cultura china simboliza la prosperidad.

Contiene tanta energía y carga erótica que solo las más valientes se atreven con él, entre ellas las “celebrities” y actrices Jennifer Lawrence, Michelle Williams, Jane Seymour, Emma Stone o Natalie Portman, quienes últimamente lo han escogido para pisar alfombras de prestigio.

Rojos han sido algunos de los vestidos más icónicos de la gran pantalla. Entre ellos, el fabuloso modelo largo de terciopelo adornado con plumas que exhibió Vivien Leigh en el filme “Lo que el visto se llevó” o el diseño con escote palabra de honor que lució Audrey Hepburn en la película “Una cara con ángel”.

Muy copiado ha sido el rojo de lentejuelas con atrevida apertura lateral que vistió Marylin Monroe en “Los caballeros las prefieren rubias”.

Atractiva y espléndida apareció Julia Roberts enfundada en uno de noche rojo, realzado con guantes blancos hasta el codo, para acudir al Teatro de la Ópera, junto a Richard Gere, en el filme “Pretty Woman”.

Esta temporada, muchos diseñadores han recurrido a este pigmento para tintar sus creaciones de noche, entre ellos los internacionales Armani Privé, Alexis Mabille o Elie Saab, que han subido a la pasarela soberbios modelos confeccionados con maravillosas sedas y delicados encajes.

A lo largo de toda su carrera, el diseñador italiano Valentino sintió gran devoción por el rojo, color que amó en extremo y que utilizó como referente de su firma y lo bautizó como “rojo valentino”.

Carmen Martín.

EFE

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