Con disparo de perdigones asesinaron a un obrero en El Tigre

Con disparo de perdigones asesinaron a un obrero en El Tigre

El cadáver fue levantado por el Cicpc en el oscuro callejón El MereyFotos: David Nogales

Boca arriba y con doce orificios de perdigones esparcidos en  el abdomen, espalda, brazos, cuello y rostro quedó el cadáver de Ángel Teobaldo Córdova Rosas, de 30 años, en el polvoriento callejón El Merey del barrio El Silencio de El Tigre, informa El Tiempo de Puerto La Cruz.

El hombre se desplazaba en una bicicleta por el oscuro atajo cuando fue interceptado y tiroteado por el o los homicidas. El suceso ocurrió este martes, a eso de las 10:30 de la noche.

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) colectaron evidencias en la escena del homicidio, la bicicleta y la cartera con dinero y documentos. Presumen que se trató de un ajuste de cuentas por droga.





Vecinos escucharon varias detonaciones y personas que p corrían, pero por temor a recibir un disparo  nadie se atrevió a asomarse.

“Estaba en la cama viendo televisión cuando oí la plomazón. Lo primero que hice fue ordenarle a los niños que se echaran en el piso y esperaran un rato porque seguramente habían matado a alguien. Eso es común por aquí”, dijo una de las habitantes del barrio.

Poco después, llegaron algunas personas que reconocieron a la víctima.

Una de ellas fue su concubina Judith Reyes, quien manifestó que la última vez que vio a su marido eran las 10:00 de la noche, cuando él salió de su casa en la calle Ribas II del sector Vista Alegre.

“Nuestra hija de 4 años estaba llorando porque tenía hambre y quería comer arepa. Ángel decidió salir a recorrer las bodegas, para buscar un paquete de harina precocida. Le dije que era muy tarde, pero no hizo caso”.

La pareja tenia  siete años de unión marital.

La mujer indicó que a las 11:00 pm  le avisaron que habían matado a su marido. En seguida  acudió al sitio para constatar que se trataba de Ángel Teobaldo.

Su madre Luisa Margarita Rosas comentó que él  tenía cuatro meses trabajando como obrero en la dirección de Obras Públicas de la Alcaldía de Simón Rodríguez.

Aseguró que no le conocía enemigos. Ignora que pudo haber pasado.

“Mi muchacho estuvo libre durante Carnaval. No quiso asistir a las festividades porque había bochinche.  Prefirió quedarse en su vivienda para descansar. Lo que le  hicieron fue una maldad y por gusto”. afirmó.

Datos
Angel Córdova Rosas era el tercero de 10 hermanos. En el vecindario lo conocían como “el loco”, por su forma de ser. Familiares piden justicia.