Riesgo de cierre técnico se cierne sobre el Periférico de Coche

Riesgo de cierre técnico se cierne sobre el Periférico de Coche

(Foto: Alex Delgado/El Nacional)

 

Un montón de camas desvencijadas y apiladas en un rincón, baños sin servicio de agua ni duchas, una cocina a medio terminar, todo el cableado en mal estado, techos que se desmoronan y numerosas quejas por falta de insumos médicos forman parte del inventario actual del Hospital Leopoldo Manrique Terrero en Coche, relata El Nacional.

Pese a las quejas constantes de trabajadores y pacientes, las respuestas a los reclamos por fallas en la institución dependiente del Ministerio de Salud aún no llegan a los responsables. Ayer, los trabajadores del hospital realizaron una asamblea en la que se declararon en lucha permanente para lograr la atención a sus demandas y evitar el cierre técnico del centro asistencial.





“Si tenemos que salir a pedir dinero o dar de nuestro bolsillo para pintar y recuperar el hospital, lo vamos a hacer, pero no podemos seguir sentados esperando a que se nos caiga”, expresó Beatriz Sánchez, miembro del sindicato de trabajadores.

Las denuncias de Sánchez son palpables apenas se pone un pie en el hospital. El cielo raso cedió y los cables están sueltos, el Servicio de Medicina Interna está cerrado y las viejas camas, que datan del gobierno de Marcos Pérez Jiménez, están arrinconadas y llenas de polvo. En esa misma dependencia remodelaron los baños hace más de tres años, pero nunca fueron abiertos al público. Lo mismo ocurrió con el Servicio de Pediatría, la cocina y la morgue, que fueron reconstruidas hace más de cuatro años y nunca fueron reabiertas para su uso.

En el piso 4, en un área reservada a los hospitalizados de Traumatología es donde más se aprecia el deterioro del Periférico. La división de la sala con el baño está hecha con una cortina porque no hay puertas y, además, no hay aire acondicionado.

Zuleika Pérez, empleada administrativa del hospital, indicó que en el área de archivo de historias médicas, las trabajadoras están expuestas a las polillas, el polvo y los malos olores porque justo enfrente está el depósito de basura del hospital.

“Hay una filtración grave que ha hecho que se pierdan algunas historias. Los dos equipos de aire acondicionado están tapados con papel porque ya no sirven. Aquí han contraído enfermedades respiratorias y en la piel por esa filtración”, afirmó.

En otro de los servicios, tres equipos de rayos X sin estrenar están bajo llave sin uso porque las ratas se comieron los cables. En la cocina, la comida se prepara a duras penas en un reducido espacio.

“Aquí lloramos todos por lo que está pasando en el hospital que se está cayendo. No puede haber distinciones políticas. Todos somos corresponsables desde nuestras trincheras de lo que está pasando y no podemos permitir el cierre técnico”, dijo.

Sin suero. Una trabajadora de la Unidad de Toxicología del Hospital Periférico de Coche denunció que el laboratorio del centro está inoperativo desde hace tres meses. Agregó que en el nosocomio no se está produciendo suero antiofídico ni antiescorpiónico.

“Allá no hay insumos ni para atender a los pacientes fármacodependientes. Si llega un enfermo grave con necesidad de suero antiofídico, no se le puede atender porque lo poco que hay no alcanza. Se necesitan por lo menos cinco equipos y desde hace meses sólo llegan esporádicamente dos. No hay presupuesto para trabajar”, explicó.

Pañitos calientes
La protesta de los pacientes del Periférico de Coche en sus camillas y sillas de rueda, realizada en la calle el miércoles 13 de febrero, tuvo como resultado la dotación de anestesia para operar sólo a 4 de los 20 enfermos que mantenían un promedio de espera de 5 meses. La acción fue considerada por los enfermos que aún requieren atención médica y por los empleados del centro asistencial como pañitos calientes para acallar las críticas.

“Ayer, inmediatamente después de que se levantó la protesta, llegaron con dos cajitas de anestesia y con eso operaron a los que estaban más delicados que tenían cuatro o cinco meses esperando. Pero eso no es suficiente. Lo que queremos es que reparen completamente el hospital”, indicó un paciente.