Crean tratamiento experimental para proteger el corazón durante angioplastias

Crean tratamiento experimental para proteger el corazón durante angioplastias

Una sola dosis de un tratamiento experimental neutralizaría la inflamación y protegería el corazón durante las angioplastias, un procedimiento destinado a desobstruir una arteria coronaria responsable de un infarto, según los prometedores resultados de un estudio publicado este domingo.

La molécula, denominada inclacumab, del laboratorio farmacéutico suizo Roche, redujo notablemente el nivel de un marcador molecular en la sangre, la troponina I, que permite diagnosticar una crisis cardíaca o los efectos nefastos de una inflamación en el corazón. Comparada con un placebo en los pacientes que participaron en el ensayo clínico, los investigadores midieron un descenso de hasta un 24% en este marcador.





“Es muy alentador constatar que una simple dosis de inclacumab puede tener tales efectos beneficiosos”, se congratuló el doctor Jean-Claude Tardif, director del centro de investigación del Instituto del Corazón de Montreal (Canadá), que llevó a cabo este estudio clínico en fase 2 en que participaron 530 pacientes.

Todos habían sufrido un infarto y necesitaban una angioplastia. Un 80% eran hombres y la edad media rondaba los 61 años.

La mitad fueron tratados con inclacumab 24 horas antes de la angioplastia y la otra parte con un placebo.

Los niveles de troponina fueron medidos 8, 16 y 24 horas después de la intervención. Y también se midió otro marcador de daños cardíacos denominado CK-MB.

Veinticuatro horas después de la intervención, 18,3% de los pacientes en el grupo que tomó el placebo registraron un aumento del CK-MB hasta tres veces sobre el nivel normal, lo que señala clínicamente una crisis postangioplastia.

En el grupo tratado con la dosis más fuerte de inclacumab sólo la mitad de los enfermos (8,9%) registraron un aumento en los niveles de CK-MB.

“Si podemos confirmar estos resultados en otros estudios este tratamiento podría sumarse al arsenal terapéutico de la cardiología moderna”, estimó Tardif, quien presentó el estudio en la conferencia anual del American College of Cardiology, reunida en San Francisco.

“Podríamos utilizar este tratamiento más ampliamente entre todos aquellos que llegan al hospital y que tienen una crisis cardíaca, pero antes de eso es necesario realizar más estudios clínicos”, continuó.

Solo en Estados Unidos se realizan más de un millón de angioplastias coronarias al año, lo que representa un costo de 10.000 millones de dólares. Los tejidos cardíacos pueden resultar dañados durante esta intervención, que conducen a menudo a otros procesos y costos suplementarios para el sistema de salud pública.

La angioplastia supone la inserción de un pequeño balón inflable en una arteria obstruida con el fin de abrirla e introducir una cánula, un pequeño tubo metálico expansible, y restaurar el flujo sanguíneo. AFP