La sonrisa del papa Francisco (Fotos)

El papa Francisco fue un niño inquieto y estudioso, que nunca soñó con llegar al Vaticano, y cuya temprana vocación religiosa no le impidió tener un amor adolescente, según recuerdan hoy sus amigos, vecinos y compañeros de colegio de su barrio porteño de Flores.

Decenas de periodistas se agolpan en la puerta de la casa en la que Bergoglio pasó sus primeros años en los que, además de jugar al fútbol con sus amigos, dedicaba mucho tiempo a los estudios e incluso tuvo un amor adolescente.

“Era muy inquieto y estudioso y se crió en un entorno familiar muy bueno, y eso es fundamental. La familia es muy importante”, dijo a Efe Susana Burel, una vecina que conoce al nuevo papa desde hace más de 20 años.

“Al ser nombrado obispo le adjudicaron el control de la zona en la que se había criado. Eso fue especialmente emocionante para él. Venía todo lo que podía, porque además el párroco de esta iglesia, el padre Constantino Pratesi, era muy buen amigo y le ayudó mucho”, dijo a Efe Manuel Joaquín Novo Briones, encargado de la iglesia.

A Bergoglio le gustaba hablar de oración, “y sobre todo de evangelización”, recuerda Nilda, a quien especialmente le quedó marcada la frase en la que el actual papa alentaba a los fieles a “salir de la pecera e ir a las calles a evangelizar”.

“Ese siempre fue su lema y su propósito y ahora, en Roma, seguro que lo seguirá siendo”, dijo. EFE

 

Fotos Reuters y EFE